Textos Publicados y Entrevistas
Una Prensa Libre e Independiente: Pilar de la Democracia
Editorial del Emb. Antonio O. Garza, Jr.
Publicado en el diario Milenio el 3 de mayo de 2006
Dentro de sólo dos meses el pueblo de México ejercerá su
derecho inalienable de elegir democráticamente a quien ocupará durante
otro sexenio la Presidencia de esta gran nación. Al igual
que los estadunidenses, los mexicanos consideran la democracia
como un conjunto de derechos que les son garantizados por su gobierno.
Derechos como votar, tener un juicio justo o sostener reuniones
pacíficas, son sólo unos cuantos de los valiosos
beneficios de la democracia.
La libertad de prensa es tal vez uno de los principios más
sagrados de la democracia, aunque muchos de nosotros lo damos por
sentado. En México, la ley la garantiza y constituye un
elemento esencial para tener una sociedad civil fuerte y una democracia
sana.
Hoy, al celebrar el Día de la Libertad de Prensa a nivel
mundial, reconocemos las contribuciones importantes de los medios
y honramos los sacrificios de aquellos que han arriesgado su vida
y sus posesiones en aras de una prensa libre.
En la comunidad periodística mexicana abundan ejemplos
de integridad y compromiso con la verdad. Amerita destacar que
aquí los medios son libres para reportar y publicar las
noticias y los editoriales sin interferencia gubernamental. Sin
embargo, muchos periodistas lamentablemente ven a México,
como uno de los lugares más peligrosos de nuestra región
para desempeñar su labor. Sus miedos no son infundados.
El 9 de marzo de este año Jaime Arturo Olvera Bravo, un
fotógrafo que trabajaba por cuenta propia, ex corresponsal
de La Voz de Michoacán, fue herido de bala y falleció.
En febrero, una banda de criminales atacó las oficinas del
periódico El Mañana de Nuevo Laredo, hiriendo al
reportero Jaime Orozco Tey. Adicionalmente, la reportera de la
asuntos policiacos Dolores García Escamilla murió el
16 de abril de 2005 a causa de las heridas por disparos de bala
recibidos frente a la estación Stereo 91 en Nuevo Laredo.
Raúl Gibb Guerrero, director y dueño de La Opinión
de Veracruz fue asesinado el 8 de abril de 2005. Además,
Alfredo Jiménez Mota, reportero de investigación
de El Imparcial de Hermosillo desapareció el 2 de abril
de 2005 mientras se dirigía a reunirse con una de sus fuentes.
Todos estos crímenes están siendo investigados como
ataques a las víctimas a causa de sus actividades profesionales.
La mayoría de nosotros seguramente hemos escuchado acerca
del caso de la periodista Lydia Cacho y las amenazas que ha recibido
por delatar a una banda de pedófilos. Sin embargo, éstos
son sólo unos cuantos incidentes en los que se ha amenazado
la integridad periodística en nuestra región.
Nuestras libertades están en riesgo si no tenemos éxito
en la lucha contra los criminales que están asesinando y
amenazando a periodistas -periodistas que arriesgan sus vidas diariamente
para mantenernos informados. La violencia contra este gremio puede
conducir a la autocensura en los medios y, en última instancia,
puede ir en detrimento del derecho de la gente a estar informada
-un derecho fundamental de cualquier pueblo libre.
En este día importante, reflexionemos acerca de estos hombres
y mujeres valientes; no sólo los que ejercen su profesión
aquí, sino los periodistas de todo el mundo, que están
arriesgando sus vidas para darnos a conocer lo que necesitamos
saber para tomar decisiones importantes sobre nuestras vidas interconectadas.
Pensemos también cómo podemos proteger mejor a los
periodistas de quienes buscan hacerles daño y quienes, en última
instancia, buscan negarnos nuestro derecho de conocer y de saber. |