Textos Publicados y Entrevistas
Cibercrimen: el lado oscuro del Internet
Editorial del Emb. Antonio O. Garza, Jr.
Publicado en el diario El Universal el 5 de junio de 2006
Con certeza, la innovación de la década pasada
que más profundamente cambió nuestras vidas
ha sido Internet. Millones de personas usamos Internet para
hacer compras, pagar recibos, solicitar empleo y reservar
hoteles y asientos de avión. Los medios informativos
y las empresas ven la comunicación y la publicidad
a través de Internet como el camino del futuro; los
estudiantes y los científicos lo ven como una herramienta
de investigación indispensable.
Desafortunadamente, con todas las innovaciones y el acceso
a la información que esto nos ha traído, Internet
también tiene un lado oscuro. Los delitos cometidos
en Internet, conocidos como cibercrímenes, están
aumentando a una tasa alarmante. Un número creciente
de piratas informáticos, conocidos como hackers en
su acepción en inglés, se han convertido en
expertos en cuanto a robar nuestra información personal,
y al utilizarla para defraudar a empresas y al público
en general. Actualmente, además, a través
de Internet se pueden comprar drogas ilícitas, armas,
productos farmacéuticos no regulados, documentos
falsos, así como el más repulsivo material
pornográfico imaginable.
Los cibercrímenes pueden ser para algunos poco más
que simples molestias que afectan a los gobiernos, a las
empresas, y a las personas exitosas financieramente; pero
la verdad es que los ciudadanos comunes son la presa más
frecuente de los cibercriminales.
Es cierto que los peores cibercrímenes implican la
explotación de mujeres y de niños. Los criminales
usan Internet para prometer relaciones ilegales con menores
de todas las edades. Las familias con mayores carencias
económicas y sus miembros más vulnerables,
los niños y adolescentes, son frecuentemente presa
fácil tanto para quienes promueven el turismo sexual,
como para los traficantes de personas.
Hace unas semanas, ciudadanos estadounidenses y mexicanos
se horrorizaron cuando periodistas y agentes policíacos
de ambos países, ambos encubiertos, grabaron a criminales
en Monterrey y Nuevo Laredo usando una conversación
electrónica en Internet para realizar la venta de
un menor de edad. Afortunadamente el "comprador"
en Dallas, Texas, era un reportero que colaboraba con autoridades
policíacas para arrestar a los vendedores. Nadie
sabe cuántos crímenes de este tipo se llevan
a cabo sin ser detectados o detenidos, pero la evidencia
nos dice tristemente que esto sucede todo el tiempo.
Funcionarios públicos en Estados Unidos y México
están dando pasos importantes para combatir el cibercrimen.
La iniciativa aprobada por el Senado de México haría
que la trata de personas fuera un delito federal y ayudaría
significativamente a las víctimas, en caso de que
sea aprobada por la Cámara de Diputados y se convierta
en ley. El programa de la Agencia de Investigación
de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos, llamado
"Operación Predador", está identificando
a pederastas y rescatando a sus víctimas en todo
el mundo. Y esta semana, los días 6 y 7 de junio
especialistas del gobierno de Estados Unidos participan
en una importante conferencia sobre ciberseguridad, que
se lleva a cabo la ciudad de México.
Sin embargo se debe hacer más en ambos países
para detener el cibercrimen. La vigilancia cibernética
de Internet implica una amplia gama de asuntos complejos,
algunos de los cuales son altamente sofisticados tecnológicamente.
Los gobiernos deben encontrar una manera de conciliar las
complejidades relativas a proteger el derecho a la privacidad
y a la libertad de expresión y proteger a las víctimas
del cibercrimen. Existen muchísimos poderosos intereses
que se benefician económicamente con la venta a través
de Internet de pornografía infantil y de otros productos
ilegales. Únicamente puede detenerlos la cooperación
y el trabajo arduo de las naciones en desarrollo y las industrializadas.
Estoy convencido de que, si trabajamos juntos, mexicanos
y estadounidenses ganaremos la batalla a los cibercriminales.
Para mayor información sobre los esfuerzos de Estados
Unidos para combatir el cibercrimen, visite la página
http://www.cybercrime.gov o http://www.ice.gov/pi/predator/index.htm.
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