Discursos y Declaraciones
Palabras del Embajador Antonio Garza durante la Inauguración
del Laboratorio Forense de Ciudad Juárez
22 de septiembre de 2006
Ciudad Juárez, Chihuahua
Honorable José Reyes Baeza, Gobernador Constitucional
del Estado de Chihuahua; Patricia González, Procuradora
General del Estado; Héctor Murguía Lardizábal,
Presidente Municipal de Ciudad Juárez; Pedro Aragonéz,
Director del Laboratorio Forense; ciudadanos del estado
de Chihuahua:
Me complace mucho estar aquí hoy para ser testigo
de un éxito más del Gobierno del estado de
Chihuahua, en la implementación de un nuevo sistema
de justicia penal que sea transparente y justo, que promueva
los derechos humanos y brinde asistencia a las víctimas
del crimen, y que al mismo tiempo castigue a los delincuentes
de manera efectiva a lo largo de la frontera y en todo el
estado.
El nuevo laboratorio forense que inauguramos hoy, es sin
duda uno de los más importantes logros que el estado
ha tenido, en sus esfuerzos por aumentar la confianza de
sus ciudadanos en el sistema de justicia. Este laboratorio
ayudará a resolver casos y a llevar a peligrosos
delincuentes ante la justicia. Además de lo anterior,
todos tenemos la esperanza de que este laboratorio pueda
ayudar en las investigaciones de cientos de casos no resueltos
de asesinato de mujeres en la región de Ciudad Juárez,
durante los últimos años. Y sabemos que los
investigadores capacitados y expertos forenses que trabajarán
aquí, brindarán evidencia irrefutable a los
procuradores de la participación de individuos sospechosos
de un crimen, lo que ayudará a no poner tras las
rejas a gente inocente.
Los Estados Unidos se comprometen a mantener su apoyo al
estado de Chihuahua y otros estados fronterizos, que demuestren
interés en combatir la violencia fronteriza. Trabajaremos
con Chihuahua para asegurar una transición sencilla
de su sistema de justicia penal antiguo al nuevo sistema
público, oral y confrontativo.
El crimen en la frontera entre México y los Estados
Unidos, es una preocupación y una responsabilidad
compartida entre nuestros dos países. Los Estados
Unidos y México trabajan unidos para fortalecer la
seguridad fronteriza y mejorar los esfuerzos de ejecución
de la ley—pero como dije recientemente, hay mucho
que hacer todavía.
Tan sólo ayer en Laredo, Texas, nuestra Embajada
envió una delegación extensa y de alto nivel
—incluyendo funcionarios del ámbito de la justicia
y diplomáticos— que se reunió con sus
contrapartes mexicanas para lograr avances en la erradicación
del círculo de violencia que actualmente invade nuestras
comunidades. Durante esta reunión, solicitamos a
nuestros colegas mexicanos varias respuestas inmediatas
al brote reciente de violencia en nuestra región
fronteriza, incluyendo el regreso de las fuerzas federales
en números significativos a Nuevo Laredo y acciones
rápidas en cuanto a varias peticiones de arresto
que nuestro gobierno realizó en el pasado.
También ofrecimos todo el apoyo posible a México
para ayudar a aprehender a aquellos que asesinan a funcionarios
de justicia, agentes judiciales o de investigación
mexicanos por sus esfuerzos a que se imponga la ley en México.
Demasiados funcionarios de los ámbitos de la justicia,
valientes y respetados, han perdido la vida por el compromiso
a su deber de proteger a la gente inocente.
Es crucial que nuestros dos países unan fuerzas,
si es que queremos enviar un mensaje claro a todo delincuente
—narcotraficantes, asesinos y explotadores sexuales
de mujeres y niños—de que no toleraremos la
violencia en ningún lado de la frontera. Nos enfrentamos
a criminales osados e inhumanos, que no conocen fronteras
internacionales. Juntos debemos luchar en contra de ellos
con todos nuestros recursos, para recobrar nuestras comunidades
de las manos de los capos del narcotráfico y pandillas
armadas, que nos han llevado a un estado casi carente de
ley en algunas partes de la región fronteriza.
La cooperación entre los Estados Unidos y el gobierno
de Chihuahua en los años recientes ha sido excelente.
Por ejemplo, además de apoyar al desarrollo de este
laboratorio forense, nuestro gobierno también trabajó
con el Gobernador Baeza y su equipo en la firma del acuerdo
entre el gobierno del estado de Chihuahua y el Gobierno
del Estado de Nuevo México —en mayo de 2006—
que permitirá que expertos forenses mexicanos se
capaciten con sus colegas estadounidenses de la Oficina
del Procurador General de Nuevo México y de la Universidad
de Baylor, en Waco, Texas.
Por otro lado, desde 2004, el estado de Chihuahua y el
gobierno estadounidense han apoyado un sinnúmero
de acciones relacionadas con la reforma judicial, como:
- Intercambios a Sudamérica para legisladores
de Chihuahua y funcionarios del poder judicial.
- Capacitación a jueces, procuradores, policía
de investigación y abogados defensores de oficio.
- Actividades académicas con la Universidad Autónoma
de Chihuahua y la Universidad Autónoma de Ciudad
Juárez relacionadas con la redacción de
códigos, sistemas judiciales confrontativos comparados
y clínicas prácticas.
Gobernador, ninguna de estas acciones habrían sido
posibles sin su liderazgo y el liderazgo de la Procuradora
General, Patricia González. Ustedes no sólo
están comprometidos con brindar a los ciudadanos
de Chihuahua un laboratorio forense con tecnología
de punta, sino también un sistema penal judicial
transparente y eficiente.
Lo felicito, Gobernador, a usted y a su equipo, por su
valor para asumir retos de importancia crítica en
el combate al crimen aquí en Chihuahua. Como amigo
y vecino, estamos comprometidos con ustedes y con Chihuahua
a ofrecer cualquier tipo y todo el apoyo en nuestras manos
para atacar los problemas que yacen en nuestra frontera.
Cuentan con nuestro respaldo donde y cuando lo requieran.
Que Dios bendiga a nuestras dos grandes naciones.
Gracias y otra vez felicidades. |