Textos Publicados y Entrevistas
Su Pasaporte a la Seguridad
traduccion del Editorial del Emb. Antonio O. Garza, Jr.
Publicado en el diario the herald mexico el 22de
octubre de 2006
Los estadounidenses son viajeros naturales, una cualidad
cuya abundancia no sorprende en una nación cuya grandeza
surgió de la inmigración. El carácter
estadounidense siempre ha incluido una vena aventurera y
un toque del amor por la pasión de viajar. No es
casualidad que nuestros íconos nacionales incluyan
a los exploradores Lewis y Clark; los jinetes del “Pony
Express” que transportaban el correo a caballo; los
hermanos Wright, inventores del avión; la pionera
de la aviación Amelia Earhart, y los astronautas,
entre otros.
Viajar por aire es ahora tan rutinario para los estadounidenses
como lo fuera hace una generación cubrir largas distancias
en autobús. La competencia de precios, las mejoras
tecnológicas y los acuerdos de “cielos abiertos”,
que permiten a aerolíneas internacionales competir
en mercados alguna vez cerrados, hacen posible que visitemos
ciudades y regiones que antes requerían travesías
por tierra que duraban días o aún más.
Los viajes internacionales por aire hoy son la esencia de
un modo de vida que nos permiten ir a cualquier parte por
negocios, turismo o para mantener los lazos familiares.
El gobierno de los Estados Unidos tiene una obligación
tanto legal como moral de proteger a las aerolíneas
y a los pasajeros que viajan desde y a nuestro país.
Los pasaportes son una herramienta indispensable para que
las autoridades puedan evitar que criminales y otros aleguen
falsamente ser ciudadanos de Estados Unidos.
El pasaporte estadounidense actual se parece muy poco a
sus antecesores. En agosto de 2006, el Departamento de Estado
comenzó a emitir “pasaportes electrónicos”,
los cuales contienen chips que almacenan la misma información
escrita en el documento. Esta innovación deberá
reducir el fraude de manera importante, y protegernos de
los individuos que quisieran entrar a los Estados Unidos
bajo falsos argumentos con el fin de hacernos daño.
A partir del 8 de enero de 2007, todos los viajeros
que deseen entrar a los Estados Unidos, incluyendo los ciudadanos
estadounidenses, deberán portar un pasaporte válido
con el fin de ingresar al país por vía aérea.
Esto incluye a los estadounidenses que actualmente viven
en México y que anteriormente habían viajado
a los Estados Unidos usando solamente sus actas de nacimiento,
licencias de manejar u otros documentos que alguna vez las
aerolíneas aceptaron para permitir que los pasajeros
volaran en aeronaves que se dirigían a los Estados
Unidos.
Este nuevo requisito de pasaporte es sólo una parte
del plan dinámico del gobierno estadounidense, diseñado
para mejorar la seguridad en los Estados Unidos, México
y Canadá. Oficialmente llamada la “Iniciativa
de Viaje del Hemisferio Occidental”, este nuevo enfoque
a los viajes requerirá que todos los habitantes de
América del Norte contemos con pasaportes cuando
visitemos a nuestros vecinos. Estimamos que la iniciativa
quedará implantada por completo no más allá
del año 2009; en ese año los estadounidenses
necesitarán un pasaporte para cualquier tipo de viaje
a través de nuestras fronteras, ya sea a pie, por
barco o en algún vehículo.
Hemos asignado personal adicional en nuestra Embajada y
consulados, listo para aceptar las solicitudes de pasaporte.
Teniendo en cuenta que tramitar una solicitud de pasaporte
puede tomar de cuatro a seis semanas, urgimos a los ciudadanos
estadounidenses que viven en México a que hagan su
solicitud a la brevedad posible, antes de la fecha límite
del 8 de enero. Si usted es un ciudadano estadounidense
cuyo pasaporte haya vencido o esté por vencer, o
si nunca lo ha tenido, éste es el momento para hacer
su solicitud. Por favor visite la siguiente liga de Internet
para obtener más detalles sobré cómo
le pueden ayudar nuestras oficinas consulares para obtener
el pasaporte que requerirá para regresar
a los Estados Unidos.
A nombre del gobierno de los Estados Unidos, les doy las
gracias por ayudarnos a mejorar la seguridad de nuestro
país.
Embajador Antonio O. Garza
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