Textos Publicados y Entrevistas
Pensando Globalmente y Actuando Localmente
Artículo del Emb. Antonio O. Garza, Jr.
Publicado por la Organización Editorial Mexicana el 4 de
junio de 2007
A partir de mañana, martes 5 de junio, Día
Mundial del Medio Ambiente, los ciudadanos de México
y quienes visiten la capital de esta vibrante nación
podrán apreciar y disfrutar la presencia de dos cóndores
de California en el Zoológico de Chapultepec. En
algún tiempo, el cóndor de California cruzaba
los cielos de ambos países, sin embargo estuvo a
punto de extinguirse en la década de 1980. Sin embargo,
esta ave impresionante ha resurgido gracias a los esfuerzos
heroicos que México y los Estados Unidos han realizado
en el curso de los años recientes.
Hoy lunes 4 de junio, víspera del Día Mundial
del Medio Ambiente, entregaremos de manera formal estos
ejemplares al Zoológico de Chapultepec. Quiero aprovechar
esta oportunidad para compartir con el pueblo mexicano algunos
otros ejemplos de lo que los Estados Unidos están
haciendo cada día para proteger el medio ambiente
mundial, asociándonos con países como México.
Con el fin de hacer frente en nuestra propia nación
al problema de los gases que causan el efecto invernadero,
los Estados Unidos han puesto en vigor una gama diversa
de medidas y políticas, que incluyen docenas de programas
tanto obligatorios como incentivados y voluntarios para
alcanzar la meta de reducir las emisiones de estos gases.
De hecho, del año 2000 al 2004, la población
estadounidense creció 11.5 millones de personas y
nuestro producto interno bruto lo hizo en 9.6 por ciento,
sin embargo nuestras emisiones de gases de efecto invernadero
aumentaron sólo 1.3 por ciento --el mejor registro
entre las naciones industrializadas.
El Presidente Bush también ha fijado el objetivo
de reducir 20 por ciento el consumo de gasolina en los Estados
Unidos en el curso de la siguiente década. Mediante
incentivos para que haya normas más estrictas de
rendimiento de combustibles, investigaciones sobre fuentes
alternas de energía como el biodiesel y el etanol,
así como una inversión de 12 mil millones
de dólares para desarrollar fuentes de energía
más limpias, económicas y confiables, los
Estados -- --p Unidos reduciría las emisiones anuales
de bióxido de carbono en 10 por ciento o alrededor
de 175 toneladas métricas para el año 2017.
Esto equivaldría el día de hoy a sacar de
las carreteras 26 millones de automóviles.
Los Estados Unidos y México han colaborado desde
hace mucho tiempo en proteger el medio ambiente que compartimos.
Durante los últimos tres años, el gobierno
de los Estados Unidos ha invertido más de 70 millones
de dólares en una amplia gama de programas ambientales
en México. Los programas específicos incluyen
programas para promover la administración de recursos
acuíferos, la agricultura sustentable y el ecoturismo,
así como compartir nuevas tecnologías para
generar energía renovable, reducir la contaminación
del agua y el aire, al igual que mejorar la eficiencia en
el uso de energía. Los Estados Unidos también
apoyan los esfuerzos de México para evitar los incendios
forestales, lo que redunda en el ahorro de millones de dólares
en recursos, así como en la protección de
vidas humanas.
Los Estados Unidos continuarán avanzando más
allá de las palabras o los discursos impresos hacia
la puesta en vigor de programas específicos y la
obtención de resultados concretos mediante el establecimiento
de asociaciones que promuevan el crecimiento económico
y el desarrollo social, al mismo tiempo que protegen el
medio ambiente a nivel mundial.
La próxima vez que ustedes tengan la oportunidad
de visitar el Zoológico de Chapultepec, por favor
visiten sus nuevos inquilinos, los cóndores de California.
Espero que ellos les recuerden la cooperación y el
compromiso compartido que existen entre México y
los Estados Unidos en pro del medio ambiente. Quizá
también les permitan evaluar qué es lo que
cada uno de ustedes puede hacer a favor del medio ambiente,
como lo indica el título de este artículo,
“Pensando globalmente y actuando localmente”.
Nuestros hijos y nietos merecen vivir en un mundo donde
los bosques estén sanos y los ríos limpios,
y donde especies como el cóndor de California vuelen
en cielos transparentes. |