Textos Publicados y Entrevistas
México y los Estados Unidos – Aliados en
la Lucha Contra el SIDA
Artículo del Emb. Antonio O. Garza, Jr.
Publicado por el Grupo Milenio el 1o. de diciembre
de 2007
El Día Mundial del SIDA, el 1 de diciembre, es una
oportunidad para recordar a las más de 25 millones
de personas que han muerto a causa del SIDA y para apoyar
a las casi 33 millones de personas que actualmente viven
con el VIH alrededor del mundo. También es un momento
para volver a comprometernos con los actos compasivos y
con el poder de las alianzas entre México y los Estados
Unidos, alianzas que crean nuevas esperanzas.
Nuestro tema para el Día Mundial del SIDA es “el
Poder de las Alianzas”, lo que subraya los éxitos
y la promesa futura de colaboraciones para luchar contra
el VIH/SIDA. Al trabajar juntos, los mexicanos y estadounidenses
podemos lograr mucho más para prevenir y combatir
al VIH/SIDA.
El Presidente George W. Bush reconoció que el VIH/SIDA
era un problema de salud global que requería acción
inmediata, y en 2003 estableció el “Plan de
Emergencia del Presidente de los Estados Unidos para el
Alivio del VIH/SIDA”, un programa de cinco años
y 15 mil millones de dólares.
En 2007, el compromiso de los Estados Unidos con México
para prevenir el SIDA, como parte del Plan de Emergencia,
fue de más de dos millones de dólares. Los
resultados alcanzados junto con la exitosa estrategia nacional
de VIH/SIDA del gobierno de México han sido sobresalientes.
El Plan de Emergencia apoya las propuestas de México,
y ayuda a mantener una respuesta nacional e integral que
puede sustentarse a largo plazo.
Con base en el éxito obtenido hasta ahora, el 30
de mayo de 2007, el Presidente Bush anunció su intención
de trabajar con el Congreso de los Estados Unidos para renovar
el Plan de Emergencia. Su propuesta de aumentar en 30 mil
millones de dólares a lo largo de cinco años
se añadiría al compromiso inicial de los Estados
Unidos en 2003 de 15 mil millones.
El éxito del Plan de Emergencia tiene su raíz
en el trabajo en equipo. Los mexicanos son los líderes
en la lucha local contra el SIDA, y los estadounidenses
son socios cooperativos. Trabajamos juntos, hombro con hombro,
incluyendo a organizaciones gubernamentales y no gubernamentales
y a la iniciativa privada para construir sistemas que facultan
a los individuos y a sus comunidades. Durante los últimos
tres años y medio, hemos visto esfuerzos conjuntos
positivos en acción en México.
El Reporte de Epidemias de ONUSIDA de 2007, dado a conocer
recientemente, señala que en América Latina,
“una amplia estigmatización y discriminación
están dificultando los esfuerzos para alcanzar el
acceso universal a la prevención y tratamiento del
VIH así como a programas de cuidado y apoyo”.
La alianza de México y Estados Unidos ayudó
a establecer el Consejo Nacional Empresarial sobre SIDA
(CONAES). En CONAES participan 31 compañías
del sector privado mexicanas y multinacionales, y continúa
a la vanguardia en políticas de no discriminación
en el trabajo. Lanzado con apoyo de la Agencia para el Desarrollo
Internacional (USAID) en 2005, CONAES ha beneficiado directamente
a 150 mil trabajadores mexicanos, e indirectamente a 560
mil familiares. El sector privado contribuye con más
de 400 mil dólares en recursos para el proyecto,
que es un modelo para esfuerzos similares en otros países
de la región y del mundo.
Mirando al futuro, en agosto de 2008, México se
convertirá en el primer país de Latinoamérica
en ser anfitrión de la Conferencia Internacional
sobre SIDA. Este evento bienal es la conferencia internacional
más grande para la cooperación en la lucha
contra el SIDA y se espera la asistencia de más de
20 mil funcionarios de gobierno, expertos y activistas.
Este importante evento le dará a México la
oportunidad de exponer su estrategia nacional y demostrar
su liderazgo regional.
El cimiento de los éxitos en la lucha contra el SIDA
ha sido la colaboración verdadera. Estas relaciones
cooperativas se basan en un profundo sentido de valor y
dignidad de cada vida humana, y en la confianza y respeto
mutuo entre nuestros dos pueblos. Trabajando unidos para
detonar el poder de las alianzas, los mexicanos y estadounidenses
estamos comprometidos a ganar esta batalla juntos.
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