Textos Publicados y Entrevistas
El TLCAN Trae Prosperidad
Artículo del Emb. Antonio O. Garza, Jr.
Publicado por El Universal el 31 de enero de 2008
Todos estamos concientes de que a los Estados Unidos y
a México los unen mucho más que vínculos
económicos; nos unen la frontera común y las
poblaciones cada vez más mezcladas, así como
una gran cantidad de valores e intereses compartidos. Sin
embargo, ningún interés compartido es más
importante para ambos países que procurar la prosperidad
de nuestros pueblos. Por esta razón nuestros dos
gobiernos están trabajando duro para continuar estimulando
el crecimiento económico y asegurar que todos los
ciudadanos disfruten de los beneficios consecuentes.
El Presidente Bush reconoció en su Informe sobre
el Estado de la Unión que la economía de los
Estados Unidos está pasando por un periodo de incertidumbre.
Pero afirmó que “a largo plazo, los estadounidenses
pueden estar seguros sobre nuestro crecimiento económico”.
Los fundamentos de la economía estadounidense siguen
siendo sólidos. Nuestra economía tuvo seis
años ininterrumpidos de crecimiento, con un promedio
de 2.8 por ciento al año desde 2001. Desde agosto
de 2003 se han creado 8.4 millones de empleos; tan sólo
en 2007 se crearon 1.3 millones de nuevos empleos. El ingreso
real per cápita después de los impuestos se
incrementó 2.1 por ciento durante los últimos
doce meses y 11.7 por ciento desde enero de 2001, lo que
representa más de 3,550 dólares por persona.
A pesar de todas estas noticias positivas, las recientes
turbulencias en nuestro mercado de bienes raíces
han dado lugar a la incertidumbre que, de no corregirse,
podría dañar la confianza de los negocios
y de los consumidores. Hemos tomado medidas drásticas
ante este problema. La Reserva Federal redujo la importante
tasa de interés interbancaria 1.25 puntos porcentuales;
el Congreso aprobó el paquete de estímulo
económico del Presidente Bush por 150 mil millones
de dólares, y el Presidente ha pedido al Congreso
hacer permanentes los ya promulgados cortes a los impuestos.
Más allá de nuestros esfuerzos por mantener
a nuestra economía nacional fuerte, también
estamos generando comercio e inversiones nuevas al integrar
nuestros mercados con los de nuestros vecinos del continente
mediante tratados de libre comercio. Como el Presidente
Bush declaró: “El comercio produce mejores
empleos y mejores opciones y mejores precios”. Esto
se traduce en beneficios tangibles para agricultores, trabajadores,
empresarios y consumidores en todo el continente.
El TLCAN es el mejor ejemplo de los efectos positivos del
libre comercio. Desde su entrada en vigor, México
ha quintuplicado sus exportaciones a los Estados Unidos.
La prosperidad ha aumentado y las familias mexicanas tienen
acceso sin precedente a bienes y servicios que antes no
estaban disponibles o que su precio era demasiado caro.
Por ejemplo, de acuerdo con la ONU, el consumo de pollo
en México se incrementó a más del doble
durante la última década. Además, de
acuerdo con el Banco Mundial, los salarios y el empleo en
regiones de México con un mayor comercio han aumentado
dramáticamente desde la puesta en vigor del TLCAN.
México, Canadá y los Estados Unidos mejoran
continuamente los procedimientos del tratado para facilitar
que la gente aproveche sus oportunidades y se beneficie
del mismo.
El éxito del TLCAN ha motivado otros tratados de
libre comercio. En todo el continente, desde el Ártico
hasta el Antártico, los países han buscado
extender las ventajas del libre comercio a sus ciudadanos.
México ha suscrito tratados de libre comercio con
otros países de la región y con la Unión
Europea. Estados Unidos tiene tratados de libre comercio
con Chile, Centroamérica, República Dominicana,
Perú y otras naciones. En el Informe del Estado de
la Unión, el Presidente Bush urgió al Congreso
a aprobar los tratados de libre comercio pendientes con
Colombia y Panamá, aseverando: “Debemos unirnos…
aprobar este acuerdo y mostrar a nuestros vecinos en la
región que la democracia lleva a una vida mejor”.
Adicionalmente, aunque la reforma migratoria es en ocasiones
un tema de discusión acalorado y controvertido, es
necesario enfrentar el tema para reconocer que los trabajadores
extranjeros son un componente crucial de nuestra economía.
El Presidente Bush subrayó esto durante su Informe
al reconocer la necesidad de que “creemos una manera
legal para que los trabajadores extranjeros vengan aquí
y apoyen nuestra economía”.
Los grandes beneficios del libre comercio no pueden ser
alcanzados en su totalidad sin políticas públicas
que garanticen que estos beneficios se compartan ampliamente
dentro de nuestras sociedades. Aquí en México,
la administración del Presidente Calderón
está trabajando con ahínco para implantar
tales políticas. Estoy orgulloso de que estemos colaborando
con el Presidente Calderón y con otros actores políticos
en estos esfuerzos en áreas críticas como
mejorar la red de infraestructura de México, reforzar
la aplicación de la ley, incrementar la productividad
agrícola, proteger los derechos de artistas e inventores,
promover los contactos y oportunidades de negocio y aumentar
el acceso a crédito para pequeños negocios.
Así como el estado de la economía estadounidense
es importante para México, también es de gran
importancia para los Estados Unidos que la economía
mexicana crezca de tal manera que mejore la calidad de vida
de los mexicanos. Trabajando juntos, sé que podremos
brindar aún más prosperidad a los pueblos
de nuestros dos países.
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