![]() |
Embajada de los Estados Unidos
INFORMACIÓN DE FONDO |
|
LOS ESTADOS UNIDOS Y MÉXICO: ENFRENTANDO LOS RETOS DEL CAMBIO JUNTOS por el Embajador Antonio O. Garza, Jr. Publicada en el Periódico Reforma La Ciudad de México fue la sede de una reunión muy exitosa de los secretarios y ministros de educación de países miembros de la Organización de los Estados Americanos. Dentro de este marco, los secretarios de Educación de México y los Estados Unidos se unieron a sus contrapartes de otras naciones del continente para crear un foro multinacional permanente para abordar asuntos educativos, y aprobaron programas para mejorar la capacitación del personal docente, fortalecer la educación secundaria y promover la equidad y calidad en los sistemas educativos de la región. Dentro de unos meses, habrá una reunión cumbre de los mandatarios de la Organización de Estados Americanos (OEA) y, de nueva cuenta, la educación va a ocupar un lugar prioritario en la agenda. Es precisamente a través de estas reuniones y de los programas que resultan de ellas que todos estamos reconociendo lo fundamental que es invertir en el recurso más importante con que cuenta cualquier nación: las personas. El presidente George W. Bush ha establecido la educación como una prioridad para su administración. Bajo su liderazgo, el apoyo del gobierno federal a las escuelas públicas ha llegado a niveles sin precedentes. Tal como lo demuestran los trabajos de la OEA, la enseñanza y el aprendizaje serán cada vez más un reto compartido de nuestros dos países, así como un asunto crucial para las naciones del continente. Tenemos buenas razones para confiar en que nuestra asociación sobre este tema va a traer éxitos similares a los otros esfuerzos comunes que llevan a cabo nuestras dos naciones. México y los Estados Unidos están trabajando juntos, más que nunca antes, en cuestiones que llevan a una amplia gama de logros, tales como la "Operación Trifecta" que dio lugar al arresto de más de 240 narcotraficantes, y la aprobación de la Resolución 1483 de las Naciones Unidas que puso a Irak en el camino de la reconstrucción y el autogobierno. A medida de que el mercado global continúa siendo cada vez más competitivo, es fundamental facilitar a las personas la primera y más esencial herramienta del progreso económico: una buena educación. Esto se ve claramente en México, cuya economía ha avanzado hasta el punto de que es una nación que ya no compite en el mercado mundial solamente por los bajos salarios, sino que debe aprovechar su fuerza laboral habilidosa y capacitada. A medida que trabajamos para derribar las barreras de la ignorancia, también estamos trabajando para derribar las barreras que evitan que los trabajadores dedicados y que los emprendedores talentosos de un país, tengan mayores éxitos tanto en su propia nación, como más oportunidades en el extranjero. Se trata de un objetivo crucial, porque cada vez es más evidente que ninguna nación y ningún pueblo puede llegar a tener riqueza si se aísla de los mercados internacionales. Esta es precisamente la agenda de la próxima reunión de la Organización Mundial de Comercio (OMC) en Cancún. México es un gran ejemplo para la comunidad internacional en cuanto a los beneficios que trae la eliminación de barreras al comercio y a la inversión: desde que el Tratado de Libre Comercio de América del Norte entró en vigor en 1994, las exportaciones de México a los Estados Unidos y Canadá han aumentado casi 250 por ciento, con un incremento equiparable en los empleos relacionados con este sector. Sin embargo, durante la reunión ministerial de la OMC en Cancún el próximo mes, las calles van a estar llenas de personas con críticas --esta libertad de expresión es, por supuesto, algo bueno en una democracia sana. Sin embargo, hay que preguntarse, mientras estos críticos están diciendo "no" a los mercados libres internacionales, ¿a qué le dicen "sí"? ¿Qué proponen? Pareciera que no ofrecen esperanza ni senda alguna de prosperidad a las naciones en vías de desarrollo ni a los cientos de millones de personas que están luchando por progresar. Por ello es esencial que derribemos no sólo las barreras del comercio, sino otros obstáculos para las personas que buscan oportunidades en todo el mundo. Si los empleados, los trabajadores y sus familias no están convencidos de que un sistema económico internacional abierto los beneficia, perderíamos el consenso que ha permitido a tantas y tantas personas y naciones avanzar en términos económicos dentro del sistema internacional abierto en el transcurso de las últimas décadas. Todo esto comienza con la educación, pero también son vitales otras reformas. México, los Estados Unidos y muchas otras naciones han tenido que enfrentar en años recientes el reto de un menor avance económico. Sin embargo, las señales recientes indican que ya estamos de regreso en la senda del crecimiento. Aunque en tiempos como los actuales es difícil observar los cambios, las reformas que nuestros países lleven a cabo ahora van a asegurar que todos nos beneficiemos cuando la situación cambie y mejore. Los Estados Unidos y México deben adoptar una posición de liderazgo sobre este asunto. Con el objeto de tener una colaboración sólida, debemos fortalecer nuestra asociación. En nuestro país, el Presidente Bush ya ha tomado la iniciativa al poner en vigor un paquete de reducciones tributarias para promover el crecimiento económico. En México, sus dirigentes están abordando también una amplia gama de reformas. Si se ponen en vigor de manera apropiada, ambas naciones van a tener un sólido crecimiento económico, al igual que se fomentará la creación de empleos en los meses y años venideros. En el transcurso de la Reunión Cumbre Especial de las Américas, que va a realizarse en México en un futuro cercano, los Presidentes George W. Bush y Vicente Fox van a tomar medidas adicionales con el fin de alcanzar estas metas. Ante los ojos del mundo, ambos mandatarios van a unirse a los demás dirigentes de nuestro continente para promover nuestro futuro común como una comunidad de democracias en paz, con economías abiertas y valores que compartimos. Confío en que a través de un trabajo arduo y dedicado para cumplir nuestros objetivos en cuanto a una mejor educación y lograr nuestras otras metas comunes, México y los Estados Unidos van a aprovechar la sólida relación bilateral de trabajo que ya tienen para realizar los cambios que permitirán a los pueblos de nuestras dos naciones, al igual que al resto de la comunidad internacional, materializar esta visión. * * * * * |
| Menú de Prensa | Tel 5080-2000, ext.2253, Fax 5080-2892 http://www.usembassy-mexico.gov |