“Una Mejor Policía, una Mejor Seguridad y Convivencia en Bogotá-Colombia: un Proyecto Conjunto entre Autoridades Civiles, Policía y Ciudadanía”
Hugo Acero Velásquez

En la década de los años 90 el Gobierno Nacional comprendió el desprestigio por el cual pasaba la Policía Nacional de Colombia. Ante esta realidad, la institución,  motivada por su actitud autocrítica y la voluntad  de sus mandos, emprendió una intensa tarea orientada hacia la modernización  de su estructura interna conforme a las exigencias de seguridad y convivencia ciudadana, tanto en el ámbito nacional como local.

Hoy, la Policía Nacional cuenta con el reconocimiento local  e internacional por sus valiosos esfuerzos para prevenir el delito y contrarrestar la acción de los grupos delincuenciales en sus diversas modalidades. Su misión, de “contribuir a la satisfacción de las necesidades de seguridad y tranquilidad pública” se manifiesta en el interés permanente de la Policía por salvaguardar la seguridad ciudadana y promover la convivencia a través de mecanismos de control, atención y prevención.

En materia de seguridad la Policía cumple con su deber constitucional de  velar porque se  apliquen las leyes establecidas en la sociedad colombiana.  En relación con  la convivencia, la institución ha generado nuevas formas de acción preventiva que animan a los ciudadanos  para  ejercer sus  derechos, deberes  y responsabilidades sociales conforme a los requerimientos del bienestar  individual y colectivo.  Esta concepción de trabajo de la Policía se ha fundamentado en la alianza estratégica con la población civil y todos los actores sociales, públicos y privados,  corresponsables de la construcción de una cultura para la paz,  en  medio de las  actuales circunstancias de orden público de la vida nacional.

El cambio  promovido por el Gobierno Nacional y por la institución policial a partir de l993,  ha  permeado todas sus instancias en el orden nacional, seccional  y de las áreas metropolitanas, dentro de las cuales se contempla Bogotá, D.C,  como el espacio  urbano  de mayores exigencias en torno a la seguridad de sus habitantes.     En adelante, sin perder de vista el ámbito nacional, este documento  toma a Bogotá  como escenario  para mirar la incidencia del   proceso de transformación cultural de la Policía Nacional  y las políticas públicas locales -entre ellas la educación-  en el  mejoramiento de los  resultados  de seguridad y convivencia, en los últimos diez años.

El Proceso de Transformación Cultural de la Policía Nacional de Colombia.
La promulgación de la constitución Política  de Colombia, en el año de 1991, marcó nuevos derroteros para la participación de los ciudadanos en las decisiones económicas, políticas, educativas y sociales de su entorno y para la existencia de las instituciones públicas, en razón a sus usuarios como demandantes de sus servicios.

Las exigencias de la nueva Constitución facilitaron la reestructuración  interna de la Policía mediante la  expedición de la Ley 62 de l993 y el diagnóstico de la realidad institucional, permitió la identificación de los  siguientes problemas como causantes de la crisis de legitimidad de la Policía Nacional:

Plan de Transformación Cultural
Bajo el convencimiento de que los  marcos jurídicos por sí solos no son suficientes para  la transformación  de las formas de actuar de los individuos y de las instituciones,  sino que es importante afectar la cultura individual y organizacional a fin de fortalecer la vivencia de valores y la adopción de nuevas actitudes,  la Policía Nacional  diseño el  plan de Transformación Cultural,  constituido por los  siguientes seis programas:


Bogotá:  la Formación de la Policía como Política Pública.
En el  año de 1995 el Señor Alcalde Mayor de Bogotá, Antanas Mockus y el Comandante de la Policía Metropolitana  General Luis Ernesto Gilibert,  pactaron una alianza  que permitió  enriquecer en su concepción,  procedimientos y resultados los procesos de formación de la Policía Metropolitana.   Este evento se constituyó en paso significativo para  el encuentro entre la administración civil y las autoridades de policía para pensar la formación integral del policía como  Formador de ciudadanos.  El plan Educativo “Formación para Formadores de Ciudadanos”,  tuvo por objetivo “Brindar herramientas conceptuales y  metodológicas para cualificar el saber y saber-hacer del policía como persona, ciudadano y  servidor público formador de ciudadanos”.   El trabajo se desarrolló procurando la armonización de la emocionalidad y la racionalidad como dimensiones humanas presentes en el pensar y hacer del policía y cuya tensión requiere un constante equilibrio.  A continuación se señalan algunos de los   aspectos que caracterizaron el programa Formación para Formadores de Ciudadanos  y que se tornaron en modificaciones  a los procesos regulares de formación en las Escuelas de la  Policía.
 
 

 Aspectos Antes de 1995
Después de 1995
Plan temático Sobre tópicos relacionados con la convivencia en la ciudad:  Cultura ciudadana,  Espacio público,  Medio ambiente, Legitimidad institucional, Productividad Urbana y Progreso Social, Juventud,  Derechos humanos.  Currículos propios para la formación policial, en las escuelas de la institución.
Metodologías
  • Curso-taller.
  • Lúdicas, creativas, participativas,  reflexivas, analíticas y propositivas. en espacios abiertos y cerrados. 
  • Trabajos de campo para mejoramiento de comportamientos de campo.
  • Conversatorios de policías con grupos sociales vulnerables: habitantes de la calle,  trabajadores sexuales, recicladores,  pequeñas pandillas.
  • Investigación y Formación aplicada en el puesto de trabajo y en el servicio a la comunidad.
Cátedra magistral preferencialmente.

Rigor académico y de disciplina de las escuelas.

Equipo pedagógico
  • Civiles: profesionales de las ciencias sociales y humanas y de áreas técnicas relacionadas con cada uno de los temas.
  • Funcionarios públicos, entre ellos el señor Alcalde Mayor.
Profesionales adscritos a las escuelas de formación de la Policía.
Participantes Personal del  servicio de Vigilancia:  patrulleros, Agentes y Suboficiales. 

Grupos de 250 personas simultáneamente.

Personal de todos los niveles según sus necesidades deCapacitación y actualización.
Lugares para la capacitación En las mejores Universidades del Distrito, según contratos establecidos con la Administración Distrital.En espacios agradables procurando el bienestar  de los participantes.  En las Escuelas de Formación.
Para el personal Oficial, cursos de actualización o para  ascenso en Universidades.
Duración Cursos de 23 días, con 8 horas diarias. Según currículos propios de la institución policial.
Condiciones de participación
  • Vestuario de civil.
  • Grupos heterogéneos: diferentes grados, de distintos servicios, hombres y mujeres, etc.
  • Exclusión de servicio durante la capacitación.
  • Dinámica de trabajo de estudio.
  • Con refrigerios  y almuerzo para participantes.
Según parámetros de la institución conforme a su disciplina.

LOS DERECHOS HUMANOS Y LA CAPACITACIÓN
El objetivo es lograr que los policías internalicen el respeto y valoración de los  Derechos  Humanos y promuevan su vivencia en cada una de sus acciones cotidianas, fundamentadas en  la protección de las libertades y el fomento de la vida.  Las acciones que se tomaron al respecto incluyen:  la creación de las oficinas locales de derechos humanos, convenios  con Naciones Unidas, consejerias y organismos de control; cuidar los derechos humanos de los policías y la institución; control, investigaciones, reflexión y capacitación; el apoyo de auxiliares bachilleres y mujeres policías.

FORTALECIMIENTO DE LA POLICÍA METROPOLITANA
El programa en el cual se inscribe la capacitación de policías incluye:  mdios de transporte (carros, motos, caballos y bicicletas), mios de comunicación (radios, cámaras de vídeo, voz y datos), equipos de inteligencia, Construcción de estaciones y centros de atención inmediata CAI, capacitación “Formador de Formadores”, dotaciones varias y apoyo logístico, programa de vivienda y seguros, participación comunitaria (creación y puesta en funcionamiento de frentes locales y escuelas de seguridad ciudadana).

POLITICA PÚBLICA DE SEGURIDAD Y CONVIVENCIA
Ésta tiene varias fases y etapas.
A. Convivencia ciudadana:
     Fase 1:  Justicia cercana al ciudadano

     Fase 2:  Prevención de factores asociados a la violencia.      Fase 3:  Atención a grupos vulnerables.      Fase 4:  Recuperación de espacio público y entornos urbanos “Todos Somos el centro”, atención y
     Prevención de emergencia, comunicación para la convivencia.

B. Fase 5, Seguridad y Orden Público:
     Fortalecimiento de la Policía Metropolitana
     Programas para la reducción de los delitos

     Programas para reducción de los homicidios comunes y las demás muertes violentas.
    Atención y control de actores armados (paramilitares y guerrilla).

C. Fase 6, Justicia Punitiva:
     Fortalecimiento de la infraestructura de retención y reclusión.

     Casas de Justicia.
     Reformas a la legislación sobre seguridad y convivencia.
     Centro de retención y atención a menores infractores .

D. Fase 7, Institucionalización del Manejo de la Seguridad y la Convivencia:
     Consejo Distrital de seguridad.
     Consejos locales de seguridad (veinte).
     Comité de vigilancia epidemiológica de lesiones de causa externa.