Algunas de las fundaciones nacionales que mayores recursos otorgan
no tienen la palabra "fundación" en sus nombres. Lo contrario ocurre con
muchas organizaciones no lucrativas que no proporcionan recursos. La
dificultad en identificar a las fundaciones que conceden donativos únicamente
por el nombre crea confusión y produce equivocaciones acerca del
alcance y actividades del campo de las fundaciones.
El Centro
de la Fundación define a una fundación como una entidad establecida
como una corporación sin fines de lucro o una sociedad de beneficencia, con
el propósito principal de otorgar recursos a otras organizaciones o
instituciones o individuos para fines científicos, educativos, culturales,
religiosos, u otros. Esta amplia definición engloba dos tipos de
fundaciones: privadas y públicas. La característica más distintiva de una
fundación privada es que la mayoría de sus fondos provienen de una fuente,
sea individual, familiar o corporativa. Una fundación pública, en
contraste, normalmente recibe sus bienes de fuentes múltiples, que pueden
incluir fundaciones privadas, individuos, agencias gubernamentales, y cuotas
por servicios. Más aún, una fundación pública debe continuar captando
dinero de diversas fuentes a fin de retener su condición pública. El término
"fundación pública" recientemente se utiliza de forma común
para describir organizaciones en el subconjunto del universo de la caridad pública
que operan programas como un propósito primario.
La mejor manera de identificar a las fundaciones privadas es
referirse a la determinación formal del Servicio Interno de Recaudación (IRS). Una
organización sin fines de lucro que ha sido legalmente establecida en uno
de los estados debe obtener reconocimiento como una organización de
beneficencia del IRS, a fin de que las contribuciones que reciba sean
deducibles de impuesto.