La Estrategia Nacional para el Control de las Drogas


Antecedentes Generales

La Constitución de los Estados Unidos contempla la obligación del gobierno federal de defender el bien público, proporcionando protección contra todas las amenazas, externas e internas. El abuso de las drogas, y el uso ilegal del alcohol y del tabaco constituyen tal amenaza.

Las Estrategias Nacionales para el Control de las Drogas se han producido anualmente desde 1989. Cada una define la reducción de la demanda como una prioridad. Se llegó al consenso de que la prevención contra las drogas, la educación, y el tratamiento deben ser complementados por acciones de reducción del suministro en el exterior, en nuestras fronteras, y dentro de los Estados Unidos. Cada estrategia también compartió el compromiso de mantener y hacer cumplir las leyes antidrogas.

La Estrategia Nacional para el Control de Drogas propone un marco conceptual de varios años para reducir el uso y la disponibilidad ilegal de las drogas en un 50 por ciento.

La Estrategia se enfoca en la prevención, el tratamiento, la investigación, el cumplimiento de la leyes, la protección de nuestras fronteras y la cooperación internacional.


Decreto para una Estrategia Nacional para el Control de las Drogas

Las formas en las cuales el gobierno federal responde al abuso y al tráfico de las drogas se reflejan en las siguientes leyes y órdenes:


El Acta de Substancias Controladas, Título II del Acta de Prevención Amplia del Abuso y Control de las Drogas de 1970 proveyó una aproximación amplia a la regulación, manufactura y distribución de narcóticos, estimulantes, depresivos, alucinógenos, esteroides anabólicos y químicos usados en la producción de substancias controladas.

La Orden Executiva Núm. 12564 (1986) estableció como condición de empleo de todos los empleados federales el abstenerse de consumir drogas. Esta orden requirió que cada agencia federal desarrollara un programa completo para mantener el lugar de trabajo libre de drogas.

El Acta contra el Abuso de las Drogas de 1988 estableció como una meta la creación de una América libre de drogas. Una provisión clave del Acta fue el establecimiento de la Oficina de Política Nacional para el Control de las Drogas (ONDCP) a fin de establecer prioridades, implementar una estrategia nacional, y certificar los presupuestos federales para el control de las drogas. La ley especifica que la estrategia debe ser amplia y basada en la investigación, contener metas de largo alcance y objetivos medibles, así como buscar la reducción del abuso y el tráfico de las drogas, además de sus consecuencias. Específicamente, el abuso de las drogas se frenará a través de prevenir que la juventud utilice las drogas ilegales, de la reducción del número de usuarios y de la disminución de la disponibilidad de drogas.

El Acta de Control del Crimen Violento y el Cumplimiento de la Ley de 1994 amplió la misión de la ONDCP para que determinara los presupuestos y los recursos relacionados con la Estrategia Nacional para el Control de las Drogas. Igualmente estableció requerimientos específicos para la elaboración de reportes en las áreas relativas al uso de las drogas, la disponibilidad, las consecuencias y el tratamiento.

Las Ordenes Executivas Núms. 12880 (1993), 12992 y 13023 (1996) asignaron la responsabilidad a la ONDCP, dentro de la rama ejecutiva, de conducir la política del control de las drogas y de desarrollar un sistema de medición de resultados. Las órdenes executivas también constituyeron el Consejo Presidencial de la Política de las Drogas y establecieron que el director de la ONDCP fungiera como el vocero en jefe del Presidente para el control de las drogas.

El Acta de Reautorización de la Oficina de Política Nacional para el Control de las Drogas de 1998 determinó que el Presidente presentara ante el Congreso, en febrero de 1999, una amplia Estrategia Nacional para el Control de las Drogas, a fin de reducir el abuso de las drogas y de las consecuencias de éste en los Estados Unidos, a través de la restricción de la disponibilidad y de la reducción de la demanda de las drogas ilegales.

Toda la información y los reportes establecidos por el Acta se incluyen en los siguientes documentos:

La Estrategia Nacional para el Control de las Drogas.
El Presupuesto para el Control de las Drogas: Año Fiscal 2000.
Medidas de Desempeño de la Efectividad: Implementación y Hallazgos.
Anexo Clasificado.

El Acta de Reautorización de la ONDCP de 1998 también establece que cada febrero el Presidente presente ante el Congreso un reporte sobre el progreso de la implementación de la Estrategia.

El Reporte Annual 2000 de la Estrategia Nacional para el Control de las Drogas enuncia las siguientes metas estratégicas:


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