Día de los Presidentes

Hasta 1971, febrero 12 y febrero 22 fueron observados como días festivos federales, en honor a los nacimientos de Abraham Lincoln (febrero 12) y George Washington (febrero 22).

En 1971 el Presidente Richard Nixon proclamó un solo día festivo federal, el Día de los Presidentes, para ser observado el tercer lunes de febrero en honor a todos los presidentes pasados de los Estados Unidos de América.

Abraham Lincoln

De todos los presidentes en la historia de los Estados Unidos, Abraham Lincoln es probablemente a quien los estadounidenses recuerdan mejor y con el más profundo afecto. Su infancia en la frontera de Indiana estableció el curso para su motivación posterior en la vida. Aportó una honestidad e integridad nuevas a la Casa Blanca. Siempre sería recordado como “el honesto Abe”. Sobre todo, se le asocia con la abolición final de la esclavitud. Lincoln llegó a ser el símbolo virtual del sueño americano en el que una persona ordinaria, de origen humilde, pudo alcanzar la cúspide de la sociedad al convertirse en presidente del país.

Abraham Lincoln nació el 12 de febrero de 1809 en Kentucky, y pasó ahí los primeros 7 años de su vida. Fueron años difíciles en que Thomas Lincoln, padre de Abraham, trataba de ganarse la vida como carpintero y granjero. Los Lincoln se mudaron de granja en granja por todo el Estado de Kentucky hasta 1816, cuando la familia se estableció en Indiana. Estados Unidos aún era joven y el medio oeste era una frontera salvaje no establecida. La familia se quedó en medio de un bosque en el condado de Spencer, Indiana. Los vecinos eran pocos y estaban alejados. Los Lincoln vivieron en una especie de refugio que no tenía cuatro paredes, hasta que el padre de Abraham construyó una cabaña en un claro del bosque. 

Abraham y su hermana ayudaban en las pesadas tareas diarias propias del campo. El clareó el bosque para poder trabajar la tierra, y llegó a ser tan hábil cortando troncos, que los vecinos establecidos en el mismo territorio le pagaban para cortarlos. En esa época Lincoln confesó que realmente no le gustaban las labores manuales. Más tarde escribió que aunque era muy joven, le pusieron una hacha en las manos y estuvo manejando constantemente ese instrumento, considerado por él como el más útil.

En toda su vida, Abraham pudo ir a la escuela por un total de un año. Esta falta de educación sólo lo hizo sentir más deseos de saber. Su madre, Nancy Hancks Lincoln, influyó en su búsqueda de conocimiento. A pesar de que ella no sabía leer ni escribir, animaba a sus niños a estudiar por sí mismos. 

La madre de Abraham murió cuando él tenía nueve años. La familia resintió la pérdida y por un tiempo vivieron en el descuido. Sin embargo, dos años más tarde, Thomas Lincoln se casó nuevamente. Su madrastra también lo animaba a leer y Abraham inclusive viajaba a granjas y condados vecinos para pedir libros prestados. Con frecuencia se le hallaba leyendo junto a una pila de troncos que debía estar cortando.

Cuando era más grande, Abraham notó que a la gente le gustaba mucho escuchar historias y empezó a contarlas en el almacén general donde trabajaba. Los clientes venían cuando sabían que él estaría ahí, sólo para oirlo hablar. La familia se mudó otra vez, en esta ocasión a Illinois y él comenzó a trabajar en una tienda en la nueva capital de Springfield. Su facilidad para la oratoria pronto lo favoreció para entrar en otra arena: la de la política y el derecho. En 1834 fue electo para la Casa de Representantes y empezó a estudiar para convertirse en abogado.

En 1839 conoció a su futura esposa Mary Todd. Como coincidencia, ella había nacido también en Kentucky y su familia se acababa de mudar a Illinois. Tuvieron un largo e irregular cortejo, porque Abraham estaba indeciso acerca del matrimonio. Finalmente se casaron en la casa de Mary en noviembre de 1842. Abraham Lincoln inició lo que sería un largo camino para convertirse en el presidente número 16 de los Estados Unidos. Los siguientes años ejerció su carrera de derecho por todo el Estado, viajando a caballo. En 1847 fue electo en el Congreso, pero sus opiniones no le permitieron una larga estancia ahí. Estaba vehementemente en contra de la esclavitud y tomó partido en otros temas también controversiales. No fue elegido para un segundo término y comenzó nuevamente a ejercer el derecho

Pocos años después, la esclavitud se convirtió en un tema más fuerte y había más gente deseando abolirla. Lincoln se unió a los Republicanos, un nuevo partido político opuesto a la esclavitud. Los Republicanos lo nominaron en 1858 para el Senado de los Estados Unidos.

El poder de oratoria de Abraham Lincoln hizo que la Nación se enfocara en él e incluso retó al candidato Demócrata al Senado a una serie de debates. Usando todo tiempo un lenguaje sencillo con el que acostumbraba comunicarse con la gente, derrotó a Douglas en los debates, pero perdió las elecciones.

En 1860 fue nominado como candidato para la presidencia por el partido Republicano y Lincoln ganó por un margen muy pequeño. Sin embargo, con su elección el país comenzó un proceso de “división interna”. Carolina del Norte se había separado de la Unión aún antes de que él tomara posesión. Otros estados le siguieron para formar la Confederación de Estados de América. El norte y el sur estaban divididos y la Guerra Civil empezó. La Guerra no fue solamente por la abolición de la esclavitud, sino también por el derecho de cada Estado de hacer sus propias elecciones en otros asuntos.

La sangrienta batalla de Gettysburgh en Pensilvania, fue la batalla más larga jamás peleada en suelo americano. El 19 de noviembre de 1863, en una ceremonia donde se nombre Gettysburgh como monumento nacional, Lincoln pronunció el que sería uno de los mejores discursos en la historia de Estados Unidos: el discurso de Gettysburgh. En cuanto terminó, hubo aplausos amables y diferentes reacciones que iban de la indiferencia al desencanto. El ex-Gobernador de Massachusetts Edward Everett era el principal orador y su discurso duró casi dos horas. En su viaje de regreso a Washington, Lincoln expresó respecto a su discurso: “fue un fiasco, me siento decepcionado al respecto, debí prepararlo con más cuidado.” Everett le aseguro a Lincoln: “Yo estaría contento si pudiera halagarme a mí mismo diciendo que pude abordar la idea central en dos horas, como tú lo hiciste en dos minutos”.

Lincoln fue electo para un segundo término en 1864. El sur se rindió y la Guerra Civil terminó el 9 de abril de 1865. La tarea de la reconstrucción y reconciliación nacional queda por hacerse, pero Lincoln no sería la persona para guiar al país a través de este difícil periodo.

El 14 de abril, el Sr. y la Sra. Lincoln acudieron al Teatro Ford, en Washington D.C., a la representación de una obra. Unos minutos después de las diez de la noche, un actor que no estaba de acuerdo con las ideas políticas de Lincoln, saltó al palco presidencial y disparó contra el Presidente, quien murió a la mañana siguiente.

El poeta americano Walt Whitman junto con el resto del país, lamentó la muerte de Abraham Lincoln, y escribió un poema en su honor.


George Washington

George Washington nació el 22 de febrero de 1732 en Virginia, fue un líder natural, pieza básica en la creación de una nación unida a partir de territorios y colonias en pugna. El primer presidente de los Estados Unidos de América es llamado afectuosamente “el padre de la patria”.

Poco después de su vigésimo segundo cumpleaños, Washington se alistó en el ejército del rey George III de Inglaterra y fue puesto al mando de una tropa de soldados. Los franceses estaban situados en suelo británico incitando a los indios locales contra los colonialistas británicos. Posteriormente, en la Guerra contra los franceses y los indios, Washington estuvo al mando de grandes tropas de soldados y mostró un coraje que inspiró a todos sus soldados.

En este tiempo, el rey George III de Inglaterra dominaba las trece colonias a lo largo de la costa este y muchos de los territorios circundantes. Las Colonias comenzaron a querer vivir en libertad y bajo reglas basadas en la democracia y no bajo el mando de un rey lejano. En 1975 el Partido del Té de Boston, que encabezaba una rebelión colonial en contra del pago de impuestos, ayudó a encender la chispa de la revolución estadounidense, Washington guió a su inexperto ejército contra las fuerzas británicas durante ocho años, hasta que las colonias ganaron su independencia.

Las leyes para este nuevo país, fueron plasmadas en la Constitución y la Carta de Derechos. Las leyes hablaban de un presidente, y aquí, una vez más, Washington fue considerado una elección natural. El aceptó servir a su país como el primer presidente. George Washington se mudó de Monte Vernon, su hogar al sur de Alexandria, Virginia, a la ciudad de Nueva York, que era entonces la capital del país. El viaje le tomó una semana a caballo y en carruaje. A lo largo de todo el camino, la gente esperaba ansiosa para ver brevemente al general revolucionario de la guerra y primer Presidente.

Washington fue un líder recio. Así como inspiró a sus soldados en dos guerras, se vio a sí mismo sirviendo a su país, no guiándolo. Cuando aceptó dos periodos como presidente, sirvió a Dios y a su país en tiempo de paz. Rechazó un tercer periodo como presidente, pues sólo deseaba retirarse a su hermoso hogar en Monte Vernon.

Los estadounidenses festejaban el cumpleaños de George Washington desde que él vivía. Estaban agradecidos a un líder fuerte que había probado que la democracia era una forma posible de gobernar al creciente país. Mientras vivió, las leyendas se incrementaron alrededor de él. La más famosa dice que él era tan fuerte, que arrojó un dólar de plata al otro lado del río Potomac. Algunos americanos dicen que esto es verdad porque algunas partes de ese río eran muy angostas hace cientos de años. Otra de las historias que jamás ha sido probada, pero que los americanos cuentan a sus hijos a manera de lección, cuenta que cuando George Washington era joven, su padre le dio una pequeña hacha con la cual trató de cortar un árbol de cerezas. Su padre notó los cortes en el árbol y le preguntó al respecto, “no puedo mentir” dijo George, “los hice con mi hacha”. Tal vez George Washington no tenía hacha y tal vez no había árboles de cerezas donde él creció, sin embargo, George Washington representa hoy la honestidad, y los pasteles de cereza se han convertido en la comida favorita asociada a su cumpleaños.

Varias comunidades festejan este día escenificando con carros alegóricos los acontecimientos importantes en la vida de Washington. Este festejo ha tomado también un sentido publicitario, pues los centros comerciales ofrecen en este día ventas especiales para atraer a los compradores que disfrutan de un día de descanso del trabajo o la escuela.



La Casa Blanca

Como presidente, George Washington convocó a un concurso para seleccionar el mejor diseño arquitectónico de un "Palacio Presidencial. Entre los concursantes estaba Thomas Jefferson, autor de la Declaración de la Independencia y también arquitecto.

Su diseño fue inscrito anónimamente, identificado sólo con las inciales "A.Z." , pero no ganó. Un arquitecto irlandés llamado James Hoban ganó US $ 500.00, un pedazo de tierra y el honor de usar sus planos en el diseño final.

Los estadounidenses la llamaban "La Casa del Presidente", porque la palabra "palacio" les recordaba la monarquía de la cual apenas acababan de deshacerse. El nombre oficial de 1812 a 1902 fue “Mansión Ejecutiva”. Hoy se le llama simplemente “La Casa Blanca”. Algunos historiadores dicen que la gente empezó a llamarla así porque se pintó de ese color después de ser restaurada tras haber sido incendiada por los británicos en 1812. Otra leyenda es que George Washington la nombró así por la casa de su esposa en Virginia.

El primer presidente nunca tuvo la oportunidad de quedarse ahí. Washington murió el 14 de diciembre de 1799. Un año antes, la casa fue completada durante el mandato de John Adams. En 1806, Thomas Jefferson tuvo otra oportunidad para diseñar la Casa Blanca cuando se mudó a ella como tercer presidente. Gran parte de la casa y las modificaciones de Jefferson fueron destruidas durante la Guerra de 1812. Cuando fue reconstruida, James Hoban supervisó el trabajo. La Casa Blanca fue redecorada en 1881 y nuevamente en 1902 por los presidentes respectivos, y cada cambio reflejaba el estilo de ese tiempo. Fue totalmente renovada en 1949 cuando fue presidente Harry S. Truman.

En 1960, cuando Kennedy fue presidente, su esposa Jacqueline redecoró la Casa Blanca para mostrar la belleza del arte y mobiliario americanos. Los jardines exteriores fueron embellecidos y extendidos. Desde entonces, las esposas de los presidentes han continuado con el mantenimiento de su casa con estilo y buen gusto.

"Government is not reason; it is not eloquence; it is force!
Like fire, it is a dangerous servant and a fearful master
."

La Casa Blanca en cifras

Tiene 132 habitacionesincluyendo 16 cuartos destinados para uso de la familia presidencial. Una cocina principal, una cocina para la familia y una cocina de dieta. 35 cuartos de baño, 412 puertas, 147 ventanas, 28 chimeneas, 7 escaleras, y 3 elevadores. Mide 168 pies (51.2 metros) de largo y 152 (46.3 metros) de ancho con los pórticos. Su altura total (de piso a techo) es de 70 pies (21.3 metros) en el lado sur y 60 pies 4 pulgadas (18.4 metros) en el norte. La cerca blanca de la casa incluye 18 acres de tierra.

El área total construida distribuida en 6 niveles es de aproximadamente 55,000 pies cuadrados (4,950 metros cuadrados). Recibe aproximadamente cerca de 6, 000 visitantes diariamente. En diferentes épocas de la historia, se la ha conocido como el "Palacio Presidencial", "La Casa del Presidente" o "La Mansión Ejecutiva". Fue el presidente Theodore Roosevelt quien oficialmente le dio su nombre actual en 1901.

Un vistazo a la Casa Blanca

Durant e doscientos años, La Casa Blanca se ha erguido como el símbolo de la presidencia, del Gobierno de los Estados Unidos, y de la gente de la Unión Americana. Su historia, y la historia de la capital de la nación, dio inicio cuando el presidente George Washington firmó una ley en el Congreso en diciembre de 1790, que declaraba que el gobierno federal residiría en un "distrito no mayor a diez millas…en el río Potomac".

El presidente Washington, junto con el planificador de la ciudad, Pedro L'Enfant, eligió el sitio para la nueva residencia que hoy en día esta ubicada en el número 1600 de la avenida Pennsylvania. El concurso para la construcción del edificio lo ganó el arquitecto Irlandés James Hoban, quién ganó una medalla de oro por su diseño práctico y hermoso. La construcción comenzó cuando la primera piedra angular fue puesta en octubre de 1792. Aunque el presidente Washington supervisó la construcción de la casa, nunca vivió en ella.

No fue sino hasta 1800 cuando La Casa Blanca fue casi terminada, y sus primeros residentes, el presidente John Adams y su esposa, Abigail, se mudaron ahí. Desde entonces, cada presidente ha hecho sus propios cambios y adiciones. La Casa Blanca es, después de todo, la propiedad privada del presidente. Es también la única residencia privada de un jefe de estado que permanece abierta al público gratuitamente. La Casa Blanca tiene una historia única y fascinante. Sobrevivió a un incendio a manos de los Británicos en 1814 (durante la guerra de 1812) y a un incendio posterior en el ala oeste en 1929, mientras que Herbert Hoover era presidente.

Durante la presidencia de Harry S. Truman, el interior de la casa, a excepción del tercer piso, fue destruido y renovado totalmente. Los presidentes pueden expresar su estilo individual en cómo adornan algunas partes de la casa y en cómo reciben el público durante su estancia. Thomas Jefferson abrió las puertas de La Casa Blanca durante su toma de posesión; quienes atendieron a la ceremonia de juramento en El Capitolio fueron recibidos por el presidente en la habitación azul. El presidente Thomas Jefferson también abrió la casa para el público en general, y ha permanecido, excepto durante tiempo de guerra.