Blog de la Misión Diplomática de los Estados Unidos en México
Palabras del Embajador Anthony Wayne durante la Conmemoración del Día de los Veteranos 2011

Día de los Veteranos en el Cementerio Americano
Cada año, el 11 de noviembre, las naciones alrededor del mundo se detienen a recordar los sacrificios hechos por sus héroes caídos en conflictos armados. Este reconocimiento del deber, honor, y servicio se extiende tanto a los vivos como a los difuntos, a aquellos que han servido y a aquellos que aún se encuentran en las filas del servicio, para que nuestros ciudadanos puedan disfrutar de la paz y la libertad en sus múltiples manifestaciones: la libertad de expresión; la libertad de credo; y tal vez la más importante, la libertad de vivir sin tiranía y sin miedo.
Entonces hoy nos reunimos aquí en el Cementerio Americano en la Ciudad de México para hacer lo mismo, en un día y a una hora que recuerda la conmemoración del fin de la Primera Guerra Mundial, donde un temporal cese al fuego en el frente oeste entre las naciones aliadas y Alemania ocurrió en la onceava hora, del onceavo día, del onceavo mes. Es una conmemoración para honrar no sólo a los veteranos estadounidenses por su patriotismo, sentido del honor, y voluntad de servicio y sacrificio por el bien común, sino también para rendir tributo a los veteranos de México y a todos los miembros aliados de los servicios armados de todo el mundo que pelearon y continuaron peleando por el ideal de libertad.

Panorama del cementerio Americano durante la conmemoración del Día de los Veteranos
Y mientras el 11 de noviembre de 1918 fue reconocido como la fecha que marca el final de “la guerra que acabaría con todas las guerras”, la experiencia nos ha mostrado que es tal vez más práctico el conmemorar el final de guerras individuales, tal y como los E.U. ahora lo hace en Irak, donde los esfuerzos de veteranos de una fuerza multinacional han contribuido en la liberación de las personas de la tiranía y del miedo.
El 21 de octubre, el Presidente Obama anunció que los Estados Unidos retirarían las tropas estadounidenses que quedaban en Irak. Después de nueve años, la presencia militar estadounidense en Irak llegará a su fin a finales del año en curso. Nuestras valientes fuerzas armadas en Irak regresarán a casa para pasar las fiestas de fin de año con sus seres queridos. De entre estos soldados los E.U. tienen razones para honrar a varios de los guerreros lesionados, y los casi 4,500 patriotas estadounidenses – así como a sus compañeros iraquíes y miembros de la coalición – quienes dieron sus vidas por darle libertad al pueblo de Irak.
Como comandante en jefe de las fuerzas armadas estadounidenses, el Presidente Obama dijo: “En los próximos dos meses, nuestras tropas en Irak –decenas de miles de ellas— empacarán sus equipos y abordarán convoys para su regreso a casa. El último o los últimos soldados estadounidenses cruzarán la frontera para salir de Irak con sus frentes muy en alto, orgullosos de su éxito, y sabiendo que el pueblo estadounidense se mantiene unido en el apoyo a nuestras tropas. Así es como terminarán los esfuerzos de la milicia estadounidense en Irak”.

Honores a la bandera durante la ceremonia
El Presidente Obama también destacó que el final de la guerra en Irak refleja una transición aún más grande, que aún cuando los E.U. retiran sus tropas de Irak, también estamos comenzando a retirar nuestras tropas de Afganistán, una reducción que refleja los éxitos que nuestros hombres y mujeres en servicio han conseguido mediante sus servicios y sacrificios – incluyendo los sacrificios de sus familias – para derrotar al enemigo, y para asegurar que exista cabida para un gobierno democrático y representativo que permita construir un mejor futuro para el pueblo de Afganistán.
Es imposible conmemorar el Día de los Veteranos sin destacar el profundo sentido del servicio, del deber, del honor y del sacrificio exhibido por actuales y pasados miembros de los Servicios Armados, ya sean tanto de los Estados Unidos como de México, o de nuestros socios. En particular quiero reconocer el servicio, sentido del deber, honor, y profundo sacrificio que hacen los hombres y mujeres de las fuerzas armadas y las fuerzas policiacas de México.
Los Estados Unidos están comprometidos con una fuerte alianza con las fuerzas armadas y las instituciones de procuración de justicias de México, mientras trabajan para enfrentar un enemigo común, las organizaciones del crimen transnacional que amenazan la paz y la libertad en nuestros dos países. Y gracias al liderazgo y convicción del Presidente Calderón, del Gobierno de México, de las Fuerzas Armadas y de la Policía Federal, estos criminales están a la defensiva contra un esfuerzo firme, comprometido y valiente de los mejores hombres y mujeres mexicanos.
Los mexicanos, y no sólo hablo sobre los buenos hombres y mujeres, del ejército, la marina, la fuerza aérea, sino de la policía federal, los ministerios públicos, los fiscales, los jueces y periodistas, los grupos de derechos humanos, los que batallan en las sombras contra la trata de personas…en fin la buena gente de México… han mostrado un enorme compromiso en una lucha por la seguridad de su país y su derecho de un futuro democrático y próspero. Reconozco los sacrificios que hacen estos individuos conocidos y desconocidos, y que también contribuyen a la seguridad de mí propio país, los Estados Unidos de América. Y quiero expresar mi más profundo agradecimiento por esto, al igual que una promesa.
Como socios iguales, continuaremos trabajando con México para derrotar a las organizaciones criminales que amenazan la paz, prosperidad, y libertades de nuestras dos naciones.
Como dijo el Presidente Obama en marzo pasado: “el Presidente Calderón y el pueblo de México han mostrado extraordinario valor en la lucha por su país. Decenas de miles de mexicanos, ciudadanos inocentes y miembros dedicados a las fuerzas de seguridad, han perdido sus vidas. México tiene un socio en los Estados Unidos. Porque ya sea que vivan en Texas o en Tijuana, nuestra gente tiene el derecho de vivir seguros en sus comunidades. Continuamos acelerando la entrega de equipo y capacitación que necesitan nuestros socios mexicanos para mantener la lucha. Mientras el Presidente Calderón ataca al lavado de dinero en México, nosotros estamos poniendo presión sin precedentes a los cárteles y a sus finanzas en los Estados Unidos. Y agradecemos a nuestros socios mexicanos por la estrecha colaboración tras el asesinato de uno de nuestros agentes de inmigración y aduanas, el agente especial Jaime Zapata”.
El Presidente Obama reiteró que los Estados Unidos aceptamos nuestra responsabilidad compartida por la violencia relacionada a las drogas. Para combatir el flujo hacia el sur de armas y dinero, estamos revisando toda la carga ferroviaria que va hacia México, estamos decomisando muchas más armas, y estamos llevando a traficantes de armas ante la justicia. Y cómo parte de nuestra nueva estrategia de control de drogas, estamos enfocándonos en reducir la demanda mediante educación, prevención y tratamiento.
Quiero concluir estas palabras con un agradecimiento a Héctor de Jesús y a la Comisión de Monumentos de Batalla estadounidenses, que administra 24 cementerios estadounidenses en el extranjero, donde 124,909 militares estadounidenses difuntos están enterrados. Estos incluyen 11 cementerios en Francia, tres en Bélgica, dos en Inglaterra, dos en Italia, además de en Panamá, Túnez, Luxemburgo, Holanda y las Filipinas. Gracias Héctor por el cuidado y respeto que tú y tus colegas brindan a nuestros héroes caídos.
Quiero agradecerles a todos por presenciar este acto. El cementerio es un recordatorio de un importante periodo de la historia de los Estados Unidos. En este apacible jardín descansan casi 1600 estadounidenses, incluyendo 800 veteranos, miembros de sus familias, y miembros del servicio diplomático. Incluyen a veteranos de la guerra México – Estados Unidos, de la guerra civil estadounidense, y de la guerra España – Estados Unidos. También incluyen a 750 soldados no identificados de la guerra de 1847.
Finalmente recordando las palabras del General MacArthur en un hermoso y conmovedor discurso de despedida de 1962 en West Point, quiero ofrecerlas a los veteranos que no están con nosotros porque ya han hecho el sacrificio máximo:
“No conozco la dignidad de su nacimiento, pero sí conozco la gloria de su muerte. Murieron sin cuestionar, sin quejarse, con fe en sus corazones, y con la esperanza de que llegaríamos a la victoria en sus labios. Para ellos siempre deber, honor y patria. Por siempre su sangre, sudor, y lágrimas mientras buscamos el camino, la verdad, y la luz”.
Que Dios bendiga a nuestros veteranos, y que Dios bendiga a México, a los Estados Unidos, y a los valientes hombres y mujeres que sirven a nuestras grandes naciones con deber y honor ante el máximo sacrificio. Gracias.
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