Febrero 8, 2002
Informe económico de Bush sobre integración económica
mundial
(Apoyarla producirá más beneficios, dice informe)
Estados Unidos necesita seguir siendo un líder activo de la
liberalización del comercio, para asegurar la continuidad del
crecimiento económico mundial, dice un informe de la Casa Blanca.
En el "Informe Económico del Presidente", enviado al
Congreso el
5 de febrero, el Consejo de Asesores Económicos de la Casa
Blanca dice que los indicios de una economía mundial más
lenta y
las violentas amenazas a la libertad hacen más importante que
nunca continuar progresando hacia el comercio libre.
El informe indica que el comercio internacional ha desempeñado
un papel cada vez más importante en la economía mundial,
al
elevar el nivel de vida en Estados Unidos y en todo el mundo. La
apertura de mercados, agrega, ha producido muchos beneficios
para los productores y los consumidores, tales como un producto
mayor, más empleos y una mejor selección de bienes y servicios,
ganancias en productividad y especialización de la producción.
Pero para alcanzar los beneficios plenos de las acciones
recíprocas internacionales, señala el estudio, los países
deben
eliminar los obstáculos restantes a la libre corriente de
bienes, servicios, capital y personas.
Dice el informe que es probable que Estados Unidos se beneficie
significativamente de una mayor liberalización del comercio.
Debido a que los aranceles estadounidenses están entre los más
bajos del mundo, añade el infomre, cualquier acuerdo para abrir
más los mercados probablemente reducirá los aranceles de
otros
países más que los de Estados Unidos.
Los beneficios de las negociaciones de la Organización Mundial
del Comercio podrían ser especialmente grandes debido a que
algunas de las cuestiones a ser negociadas tienen el potencial
de aumentar substancialmente el comercio, afirma el consejo.
Pero para darle a la administración la flexibilidad y el poder
negociador necesarios para adelantar esta liberalización, dicen
los miembros del consejo, es necesario que el Congreso
restablezca la autoridad de promoción comercial del presidente,
conocida también como la vía rápida.
El informe, al contestar a las preocupaciones de los que se
oponen a la mundialización, dice que nada en los acuerdos de
comercio internacionales impide que Estados Unidos establezca y
mantenga medidas ambientales legítimas, en tanto que las mismas
no discrimen contra sus socios comerciales o creen barreras al
comercio.
Añade que el desplazamiento de algunos trabajadores como
resultado de las importaciones no debe ser una excusa para
desalentar el comercio. "Imponer restricciones comerciales en un
esfuerzo para salvar esos empleos sólo destruirá empleos
en
otros sectores o impedirá su creación", afirma.
Usar la política comercial para forzar el mejoramiento de las
normas laborales o aumentar los salarios en los países en
desarrollo, perjudicará, en realidad, a aquellos que pretende
ayudar, agrega el estudio.
Señala el consejo que Estados Unidos debe continuar alentando
los esfuerzos para fortalecer la arquitectura financiera
internacional. La administración Bush ha participado de lleno en
el debate en torno a los principios de la reforma de las
instituciones financieras internacionales, primordialmente el
Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial.
Al considerar los créditos para apoyar o estabilizar las
economías en desarrollo, dice el consejo, el FMI y el Banco
Mundial necesitan distinguir entre los países que temporalmente
carecen de liquidez y aquéllos que son insolventes. Una economía
falta de liquidez debería poder recuperar el acceso a los
mercados de capital en un período relativamente breve, en tanto
que una economía insolvente requeriría un tratamiento más
drástico.
Según el informe, es necesario que la reforma del FMI y el Banco
Mundial se concentre más en los incentivos para alentar la
participación del sector privado.
El presidente ha pedido que el FMI y el Banco Mundial concedan
subsidios en vez de préstamos a los países más pobres.
El
consejo opina que esta estrategia tiene más probabilidades de
generar niveles de vida más altos para los menos afortunados y
facilitar la inversión que mejora la productividad en los países
menos desarrollados, sin aumentar la carga de su deuda.
La administración Bush ha recalcado que los bancos
multilaterales de desarrollo (BMD) deben ser más eficientes y
concentrarse más en el crecimiento de la productividad en los
países en desarrollo. Optar por los programas que dan resultado
y abandonar aquéllos que no lo dan, y prestar mayor atención
a
los resultados, son los dos principios claves de la estrategia
estadounidense para la reforma de los BMD, indica el informe.
Estados Unidos les ha pedido también a los BMD que exploren el
ofrecimiento de préstamos en términos más indulgentes
a los
países más pobres. Los BMD deberían también
considerar
condicionar el apoyo oficial a los esfuerzos de creación del
comercio, señala el consejo, porque esto podría incrementar
espectacularmente el efecto de palanca financiera de cualquier
ayuda que se provea a las economías carentes de liquidez.
(El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la
Oficina de Programas de Información Internacional del
Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web:
http://usinfo.state.gov/espanol/)
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