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Embajada
de los Estados Unidos
INFORMACION
DE FONDO
|
Del
11 al 14 de septiembre del 2000, la Universidad
Iberoamericana llevó a cabo un simposio llamado Mexico
en el Mundo del Siglo XXI. El simposio, patrocinado
en parte por la Embajada de los Estados Unidos, fue organizado por el Departamento
de Relaciones Internacionales de la Universidad Iberoamericana. La
conferencia tenía el propósito de promover nuevas ideas sobre
la posición de México en el mundo a principios del siglo
XXI, lo cual atrajo a un gran número de diplomáticos, políticos,
catedráticos, periodistas y estudiantes. El principal orador
fue el honorable Presidente electo Vicente
Fox.
Participaron también oradores estadounidenses
como John Dimitri Negroponte, ex embajador de los Estados Unidos en México,
Clyde Prestowitz, Consejero Económico del Vicepresidente Al Gore,
y William Perry, Consejero para Latinoamérica del gobernador de
Texas George Bush. Fueron varios los temas que se trataron, desde
las elecciones de los Estados Unidos a la globalización, el comercio
y las posibles políticas para Latinoamérica del próximo
Presidente de los Estados Unidos. A continuación se encuentran
los extractos de sus presentaciones. ¿Qué piensa
usted al respecto? Queremos saber su opinión. La
Embajada de los Estados Unidos lo invita a hacer sus comentarios.
¿Qué piensan otras personas? Lea sus opiniones
a continuación.
El Sr. Prestowitz es fundador y presidente del Instituto de Economía Estratégica, exconsejero del Secretario de Comercio y autor de un bestseller sobre las relaciones Estados Unidos-Japón llamado “Cambio de Lugares”. El Sr. Prestowitz ha escrito extensamente para los diarios New York Times, Washington Post, y Foreign Affairs (Relaciones Exteriores). Antes de trabajar para el Departamento de Comercio, Prestowitz trabajó para la Empresa American Can and Scott Paper en Latinoamérica y Asia. Tiene una maestría de la Universidad de Pensilvania, y habla japonés, alemán y francés.
Hoy día, la fuerza más poderosa del mundo es la geoeconomía. La geoeconomía está sustituyendo a la geopolítica como la fuerza impulsora de la actividad humana en el mundo.
El mundo bipolar ha llegado a su fin. El mundo en el que los líderes se concentraban en la seguridad militar (particularmente entre los Estados Unidos y la Unión Soviética), y relegaban los asuntos económicos a un nivel secundario se ha acabado. Este mundo terminó con el colapso de la Unión Soviética, la caída del Muro de Berlín, y el cambio en China del socialismo al “socialismo de mercado” que es otra manera de decir capitalismo. La globalización está cambiando dramáticamente el mundo en que vivimos.
La globalización, que es una fuerza inevitable unida al desarrollo y progreso del conocimiento humano, no es un fenómeno nuevo. Lo que vemos hoy es sólo una aceleración de esta globalización debido al rápido avance de la tecnología. De hecho, la globalización tiene hoy el mismo tipo de impacto que la revolución industrial tuvo en el siglo XIX. Incrementa la productividad y la riqueza, pero causa trastornos, cambios y adaptaciones. A este proceso se le llama a menudo destrucción creativa. Por esa razón estamos luchando para dirigir esta globalización de una forma que nos permita obtener sus beneficios y minimizar los costos.
La globalización no se lleva a cabo nada más así. Para ayudar a este proceso es necesario construir una infraestructura institucional y legal sofisticada, mejorar y expandir las oportunidades educativas, y ampliar los acuerdos comerciales regionales. En la economía global, a la gente preparada le va bien, pero a la gente sin preparación no. Por ejemplo, lo que vemos ahora en Asia, es una transición un poco difícil a la nueva economía. Los pueblos asiáticos están tratando de crear sistemas políticos y económicos transparentes y abiertos, desregular las industrias, y disminuir el papel del gobierno en la economía.
Una de las interesantes dinámicas de los años recientes ha sido el recurso a los acuerdos regionales. Esto comenzó con la Unión Europea a finales de la década de los 50s. El Tratado de Libre Comercio (TLC) es evidentemente un ejemplo excelente. Las negociaciones globales son complejas y toman mucho tiempo. Las negociaciones regionales son más fáciles porque implican a menos países y con una relación más estrecha. La economía mundial seguirá siendo diseñada por acuerdos regionales de comercio supeditados a las reglas de la economía global administradas por la Organización Mundial de Comercio, el Fondo Monetario Internacional y otros organismos multilaterales. De hecho, el camino a la globalización está en la regionalización. Así pues, la ampliación del TLC para incluir a más países, y su profundización para manejar más temas será aún más importante para México y los Estados Unidos.
La Unión Europea es un buen modelo de regionalización. El Presidente electo Fox ha señalado a la Unión Europea como un posible ejemplo del futuro del TLC. En la Unión Europea, los países más ricos como Alemania y Francia ayudaron a los países menos desarrollados como España y Portugal a disminuir la brecha económica, a desarrollar su infraestructura y a crear sistemas educativos competitivos. Además, la Unión Europea ha impuesto un requisito absoluto de que cualquier país que ingrese a la Unión Europea debe ser democrático y aplicar sus leyes. Nosotros, en el Continente Americano, necesitamos ver esto conforme avanzamos. Este es un modelo en el que todos los países son democráticos, tienen una infraestructura sólida e invierten mucho en la educación. Un modelo que considera las normas, y trata no sólo los temas comerciales sino también los asuntos de derechos laborales, de medio ambiente y otras cuestiones sociales.
Por último, hoy día existe una enorme distorción en la economía internacional. Virtualmente todos los países del mundo están luchando por lograr un crecimiento impulsado por las exportaciones. Evidentemente esto es insostenible porque no todos pueden ser vendedores, alguien tiene que comprar. Ahora el único comprador es Estados Unidos. La economía de los Estados Unidos pide prestados mil millones de dólares al día. En algún momento los estadounidenses tendrán que empezar a ahorrar y el resto del mundo tendrá que comprar más. La lección es que las grandes economías y los países en vías de desarrollo necesitan dirigir sus políticas de desarrollo hacia la creación de una base que lleve al “crecimiento impulsado por la demanda doméstica”.
Qué piensa usted? Queremos saber su opinión. La Embajada de los Estados Unidos agradece sus comentarios.
El Sr. Perry es presidente del Instituto de Estudios de las Américas, así como investigador senior del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales. También es director de la compañía William Perry y Asociados. Con anterioridad el Sr. Perry ha fungido como jefe de equipo para Latinoamérica en el Comité de Relaciones Exteriores del Senado de E.U., y director de Asuntos Latinoamericanos en el Consejo Nacional de Seguridad. El Sr. Perry tiene una maestría en Relaciones Internacionales y Asuntos Latinoamericanos de la Universidad de Pensilvania. Habla español y portugués con fluidez.
Soy un latinoamericanista más que economista. Pero estoy de acuedo en que enfrentamos ahora una nueva realidad. Una realidad en la que el tipo de problemas de seguridad que tuvimos en el periodo de la Guerra Fría se terminaron pero fueron sustituidos por otros.
Las relaciones de los Estados Unidos con Latinoamérica están en una encrucijada. En esta región existen serios cuestionamientos sobre si algunos países pueden seguir el curso de la democracia y abrir sus economías. Existe también la duda de que si los politólogos en los Estados Unidos pueden llegar a aceptar el hecho de que en las Américas nuestros futuros están entrelazados. El tipo de problemas de seguridad que tuvimos durante la Guerra Fría parece haber terminado. Pero ahora tenemos nuevos problemas de seguridad en el hemisferio. Los Estados Unidos, México y los otros países democráticos del hemisferio van a enfrentar un serio reto. Necesitamos que la creación del area de libre comercio de las Américas se concluya exitosamente para el año 2005. También vamos a tener que tomar acción conjunta en asuntos de seguridad regional.
A México le estando yendo comparativamente bien, si miramos al resto de los países del hemisferio. Esto se debe en parte a su especial relación con los Estados Unidos y también porque ha experimentado unas elecciones históricas que prueban que es una democracia auténtica. El comercio y la inversión están teniendo un auge y, conforme más latinoamericanos migran, la cultura latina está teniendo un gran impacto en los Estados Unidos. Pero esto no significa que México no tenga serios problemas sociales y políticos, ni tampoco significa que los Estados Unidos no tengan responsabilidad alguna en este aspecto.
La política exterior de los Estados Unidos es un poco anticuada porque todavía está dominada por prioridades derivadas de la Guerra Fría: Europa, Rusia, y el Medio Oriente. Muchas personas todavía ignoran la importancia de Latinoamérica para los Estados Unidos. La política exterior de los Estados Unidos necesita un mayor dinamismo en el area latinoamericana.
Si el Congreso aprueba la “vía rápida”, que da al Presidente autoridad para negociar acuerdos comerciales sin el consentimiento del Congreso, habrá una mayor oportunidad de lograr un área de libre comercio en el hemisferio. Y, una vez que lo hayamos logrado, podremos pensar en nuevas formas de ampliar nuestras relaciones en el hemisferio.
En conclusión, no importa quién gane las elecciones en los Estados Unidos, tendremos sólidos elementos de política hacia Latinoamérica. Pero necesitamos dar más fuerza a nuestra política hacia Latinoamérica que la que tiene ahora. Obviamente tengo mis preferencias, pues he trabajado bien con el gobierno del Presidente Clinton, y estoy seguro de poder trabajar bien con el gobierno de Al Gore, pero por razones obvias preferiría el otro resultado. En cualquier caso, tendremos que trabajar arduamente.
Qué piensa usted? Queremos saber su opinión.
La Embajada de los Estados Unidos agradece sus comentarios.
Como el señor Prestowitz afirma, la guerra fria ha terminado. La fractura este-oeste ha desaparecido, pero ahora surge un abismo entrenorte y sur. La pregunta es si los paises del norte estan dispuestos a frenar su crecimiento y disminuir su nivel economico por el desarrollo del sur. Visto desde el angulo del sur, la globalizacion no es tan benefica como quisieramos pensar.
Lic. Alfonso ...
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