INFORMACION DE FONDO
Declaraciones del Secretario de Comercio de EE UU Carlos
M. Gutiérrez ante la Cámara Americana de Comercio
**TEXTO ANTICIPADO - FAVOR DE COTEJAR CON EL DISCURSO TAL COMO FUE PRONUNCIADO**
Jueves 1 de febrero de 2007
Ciudad de México
 El Secretario Gutiérrez se dirige a la Cámara Americana de Comercio. En el estrado lo escuchan funcionarios de la Cámara, y Leslie Basset, Ministra Consejera de la Embajada de los Estados Unidos.
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Gracias. Es un placer estar aquí. Cada vez que regreso
a México, veo un país transformado de muchas
maneras positivas en comparación con el país
donde viví y estudié hace casi 40 años.
México es ahora una democracia sólida, con
miras hacia el exterior. Está abocado a promover
el libre comercio, el crecimiento económico y la
seguridad en el Hemisferio Occidental.
Como le dijo el Presidente Bush al Presidente Calderón
en noviembre, México es una prioridad para su gobierno.
México es nuestro amigo, nuestro vecino, nuestro
socio comercial. Son muchos los vínculos entre nuestras
naciones. Compartimos valores, así como también
una frontera. México cuenta con la población
hispana más cuantiosa del mundo y Estados Unidos,
con la tercera.
He venido hoy a hablarles sobre lo que podemos hacer para
que una relación estrecha y cada vez más profunda
se haga aún más sólida.
Permítanme comenzar por agradecerles a la Cámara
y la comunidad empresarial por su labor en forjar alianzas
económicas entre Estados Unidos y México,
y lograr que el Tratado de Libre Comercio de Norteamérica
sea un éxito.
Miren lo que pasó con nuestras economías
entre 1993 y 2005: Estados Unidos creció 48 por ciento;
México creció 40 por ciento. Podemos crecer
juntos.
Con su apoyo, el TLC desencadenó un torrente de
intercambio comercial entre nuestros países. Desde
que el tratado entró en vigor, las exportaciones
de Estados Unidos a México han aumentado 189 por
ciento (de $41,600 millones de dólares en 1993 a
120,000 millones en 2005), y las exportaciones de México
a Estados Unidos han aumentado 326 por ciento (de 39,900
millones de dólares en 1993 a $170,100 millones en
2005).
Aún estamos calculando los datos correspondientes
a 2006. Pero, hasta noviembre, las exportaciones de Estados
Unidos a México ascendían a 124,000 millones
de dólares, un aumento de casi 13 por ciento con
relación al mismo periodo en el 2005. Y las exportaciones
de México a Estados Unidos fueron de $183,000 millones,
un incremento de casi 18 por ciento.
A pesar de estas asombrosas cifras, se perdieron algunas
oportunidades.
Queremos trabajar con el Presidente Calderón para
continuar creando un entorno favorable en el que las empresas
de Estados Unidos y México puedan aprovechar todas
las oportunidades.
Como saben, el año pasado, el Banco Mundial colocó
a México entre una de las tres principales economías
reformistas del mundo.
El Plan 2030 del Presidente Calderón aumenta estos
logros. Es un programa sólido e innovador que tiene
como objetivo promover un entorno comercial dinámico,
el sentido empresarial, la atención médica
y una clase consumidora próspera en todo México.
Y el Presidente Calderón no ha perdido el tiempo.
Ha ido en pos de narcotraficantes y delincuentes. Y está
promoviendo la competitividad en sectores clave de México.
Aplaudimos su compromiso con lograr que México sea
una de las diez principales economías del mundo y
que se elimine la pobreza extrema.
Colaboraremos estrechamente con este nuevo gobierno de
manera que podamos mejorar aún más el comercio
entre nuestros países y la competitividad de nuestro
hemisferio.
Ambos gobiernos se esfuerzan por crear un ambiente en que
los negocios puedan prosperar y generar empleo.
¿Cuáles son los componentes de un entorno
tal? Si analizamos las economías del mundo que están
prosperando, vemos ciertos elementos comunes. Permítanme
mencionar tres de los más importantes:
Primero, un estado de derecho transparente y predecible
En un entorno propicio para los negocios, es necesario
que una compañía sepa cuáles serán
las normas dentro de cinco o diez años para entender
las reglas de juego, y que las reglas se respetan.
Es necesario poder competir bajo condiciones equitativas.
Es necesario estar seguro de que será posible resolver
las disputas comerciales mediante procesos civiles. Y es
necesario que el estado de derecho se aplique a todos, y
a favor de todos.
Hay que tener en cuenta que con sólo oprimir una
tecla, los inversionistas pueden invertir o retirar su dinero
de un país.
En segundo lugar, la inversión en el capital
humano
Un sector privado robusto atrae inversión, genera
empleo y promueve el ascenso social y económico.
La educación es la clave para producir los empresarios,
innovadores y la fuerza de trabajo que se requiere para
mantener un sector privado sólido. Sé que
la educación es una de las prioridades primordiales
del Presidente Calderón.
En la economía altamente competitiva del mundo actual,
ninguna nación puede darse el lujo de no invertir
en el capital humano ni educar, cultivar o promover el talento
y la capacidad de todos sus ciudadanos.
Uno de los desafíos que enfrentamos en Estados Unidos
es asegurar que nuestros jóvenes cuenten con las
aptitudes matemáticas y científicas necesarias
para mantenernos a la vanguardia de la tecnología
en el siglo XXI.
Si México desea tener éxito al competir con
países como China o Vietnam, debe hacer todo lo posible
por ofrecer oportunidades equitativas en todo el país.
Debe invertir en la educación y el capital humano.
Tercero, competitividad
Por medio de la Alianza para la Seguridad y la Prosperidad
de América del Norte, estamos trabajando con México
y Canadá para garantizar que nuestra región
sea el mejor lugar y el más seguro para vivir y hacer
negocios.
Como saben, por medio de la ASPAN, hemos alcanzado logros
en asuntos difíciles.
Para reforzar la seguridad en la frontera, agencias mexicanas
y estadounidenses intercambian información y establecen
protocolos para detectar el fraude y el contrabando.
Para combatir la falsificación de dinero y la piratería,
México, Estados Unidos y Canadá han creado
un grupo de trabajo para desarrollar una estrategia coordinada.
Para acelerar el transporte de carga, los tres países
están esforzándose para que se proporcionen
manifiestos de carga electrónicamente y con anticipación.
La prioridad debe ser mantener afuera a quienes nos quieren
perjudicar. Sin embargo, si vamos a continuar generando
crecimiento y puestos de trabajo, debemos mantener este
diálogo y hacer más para facilitar el cruce
de bienes y productos a través de la frontera.
Permítanme dejar algo en claro: Esta alianza tiene
como propósito promover la seguridad y prosperidad
de Norteamérica. Cada uno de nosotros respeta el
sistema de gobierno y el patrimonio cultural del otro.
Contrariamente a lo que algunos dicen, no estamos creando
una moneda común. No estamos estableciendo una estructura
política tipo la Unión Europea. No estamos
violando la soberanía de Estados Unidos, México
o Canadá.
Lo que la alianza sí está haciendo es dedicarse
a promover el crecimiento de nuestras economías,
reforzar la seguridad de todos nuestros ciudadanos y eliminar
la burocracia y los obstáculos innecesarios para
el comercio.
Estados Unidos también está abocado
a promover el libre comercio y la competitividad en el hemisferio.
Podemos hacer más para integrar nuestro hemisferio.
A solicitud del Presidente Bush, estoy convocando el Foro
para la Competitividad de las Américas en junio.
Se llevará a cabo en Atlanta, Georgia.
Estamos invitando a líderes del sector gubernamental,
privado y académico de países democráticos
en el Hemisferio Occidental. El objetivo es explorar maneras
de mejorar nuestra competitividad regional ante los nuevos
desafíos mundiales y regionales.
El año pasado, tuve la oportunidad de reunirme personalmente
y hablar con algunos de los nuevos presidentes que fueron
elegidos democráticamente en Sudamérica y
Centroamérica.
Independientemente de la afiliación política,
hubo un tema común en todas estas reuniones: El deseo
de promover la prosperidad y las oportunidades por medio
de la educación, el empleo, el crecimiento económico
y la justicia social.
La mayoría de los países, después
de mucha experimentación, ha reconocido que la verdadera
justicia social no es cuestión de redistribuir la
pobreza, sino de sacar al pueblo de la pobreza.
La verdadera justicia social es darle a la gente la oportunidad
de superarse y mejorar la vida de su familia; es otorgarle
la oportunidad de alcanzar sus sueños.
El comercio, el capital y la libre empresa producen resultados.
El Índice de Libertad Económica del 2007 publicado
recientemente (Heritage Foundation/Wall Street Journal)
informa que los países más libres del mundo
tienen un ingreso per cápita más alto, y tasas
más bajas de desempleo y de inflación.
Según este estudio, existe una correlación
entre los países que reprimen a su gente por motivos
políticos y el sufrimiento económico del pueblo.
En nuestro hemisferio, hay quienes quieren volver al pasado,
limitar la libertad, secuestrar la esperanza.
Nuestra visión para el continente americano es una
región de libertad económica, mercados abiertos,
con mayores ingresos y empleo.
Éstas son las semillas de las sociedades libres,
seguras y económicamente sólidas que ofrecen
transparencia y oportunidades equitativas para todos, y
no ponen a nadie por encima o por debajo de la ley.
Más allá del Tratado de Libre Comercio, la
visión de crear un hemisferio de libre empresa, menores
barreras arancelarias y mayor prosperidad se está
haciendo realidad país por país.
México abrió el camino en América
Latina al incorporarse al TLC. Otros, como Chile y Centroamérica,
están emulando el éxito de México.
Y están en el tintero acuerdos con Colombia, Perú
y Panamá.
Con el tiempo, queremos hacer realidad la visión
de una región de libre comercio en todo el continente
americano. Una manera de hacerlo sería la siguiente:
consolidar todos los acuerdos que ya se han logrado.
México, que tiene más acuerdos de libre comercio
que ningún otro país en América Latina,
ha estado a la vanguardia del rejuvenecimiento latinoamericano,
al promover la justicia social, generar empleo y oportunidades,
elevar el estándar de vida e instituir reformas que
le dan mayor participación al pueblo.
Con el ascenso de su clase media y un índice récord
de propiedad de vivienda, es evidente que México
tiene mucha experiencia en prácticas óptimas,
las cuales esperamos que comparta en el Foro sobre la Competitividad
de las Américas.
Conclusión
Tuve la suerte de vivir y trabajar en México al
iniciar mi carrera. He visto los enormes cambios económicos
que están teniendo lugar en este bello país.
Desde el año 2000, el PIB real de México
ha aumentado 9.4 por ciento. Se ha reducido la inflación
a más de la mitad. Las reservas internacionales han
aumentado en más del doble. El comercio anual a través
de nuestra frontera común asciende a más de
250 mil millones de dólares.
El gobierno del Presidente Calderón está
comprometido a generar nuevos éxitos. Nosotros estamos
comprometidos a trabajar con nuestro vecino y socio.
Estados Unidos y México tienen una amistad cada
vez más estrecha que se basa en el afecto y el respeto
profundo. Estamos deseosos de trabajar con el gobierno del
Presidente Calderón y con ustedes para afianzar más
nuestra relación y forjar un hemisferio de paz, prosperidad
y oportunidades para todos.
Gracias.
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