TRANSCRIPCIÓN DE LA SESION DE PREGUNTAS Y RESPUESTAS CON
EL EMBAJADOR DE LOS ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA EN MÉXICO,
JEFFREY DAVIDOW,
DESPUÉS DE PRESENTAR SUS CARTAS CREDENCIALES
AL PRESIDENTE DE LA REPUBLICA, ERNESTO ZEDILLO

Palacio Nacional, México, D.F. 5 de agosto de 1998

EMBAJADOR DAVIDOW: Antes que todo, quiero agradecer al señor presidente Zedillo el haber recibido mis cartas credenciales. También quiero agradecer a mi propio presidente William Clinton por haberme enviado como embajador aquí en México

Nuestras relaciones con México son excelentes en todos los ramos de actividad: el comercio, la cultura, el turismo, las cosas andan bastante bien. Es obvio que dos países tan grandes y vecinos, de vez en cuando van a tener ciertas irritaciones, roces, digamos, pero como lo dijo hace unos minutos el Presidente Zedillo, un diálogo permanente basado en el principio del respeto mutuo puede resolver cualquier problema. Y al llegar nosotros al umbral de un nuevo siglo, de un nuevo milenio, creo que el futuro, que el porvenir de las relaciones entre los dos países es muy prometedor.

Creo que tengo unos minutos antes de que venga el próximo embajador, para dar respuesta a algunas preguntas.

PREGUNTA: Buenos días. Usted llega a México en un momento delicado de la relación México-Estados Unidos, sobre todo por algunas acciones del gobierno norteamericano, como la llamada Operación Casablanca, que han causado molestia entre los mexicanos, ¿cuál será su proceder, su manera de actuar para superar este tipo de escollos?

EMBAJADOR DAVIDOW: Yo creo que los dos países están comprometidos en mantener sus relaciones sobre una base de un respeto mutuo. Lo que pasó, a mi juicio, en el caso Casablanca fue una falta de colaboración, una falta de coordinación no solamente entre los dos gobiernos, sino dentro de cada gobierno. Entonces, mi labor como Embajador es mantener abiertas siempre las líneas de comunicación, porque, si me permite un momento de hablar personalmente, he pasado casi treinta años en el Servicio Exterior de los Estados Unidos, en el mundo diplomático, y hay muchas teorías sobre cómo un país debe manejar sus relaciones, pero la base de la diplomacia es la comunicación. Y si nosotros, los mexicanos y los norteamericanos podemos seguir hablando francamente, discutiendo nuestras diferencias, celebrando lo que nos une, podríamos resolver cualquier problema.

PREGUNTA: Embajador, me gustaría saber si existe una recomendación especial de parte de su gobierno para abordar aquí en nuestro país el caso Chiapas, considerando dos aspectos: uno los incidentes que sucedieron de militares estadounidenses que estaban en la zona del conflicto en días pasados, y dos, la recomendación que hicieron legisladores de su Congreso en el sentido de que se pudiera verificar la situación que se vive en el sureste del país.

EMBAJADOR DAVIDOW: El hecho es que no estoy aquí para dar consejos al gobierno de México en cuanto a Chiapas u otros asuntos. El hecho es que el gobierno y el pueblo de México desean una solución en Chiapas que sea una solución pacífica, sin violencia, que respeta los derechos humanos de todos los mexicanos que viven allá. Y como amigos de México, apoyamos ese deseo, pero no vamos a meternos en la mecánica de conseguir esa solución.

PREGUNTA: Embajador, dos cuestiones. La primera, ¿qué escenario se han planteado ustedes, supongo que ya lo han hecho, para el 2000 en México? ¿Usted cree que a México le conviene una alternancia del poder? Y dos, respecto al caso Casablanca, ¿cuál es su apreciación de que agentes de su país pudieran eventualmente ser enjuiciados cuando concluyan las investigaciones mexicanas?

EMBAJADOR DAVIDOW: Primero, en cuanto a las elecciones del año 2000 en México, puedo subrayar que habrá elecciones en los Estados Unidos en el año 2000, y estoy seguro que el embajador mexicano en los Estados Unidos es demasiado inteligente como para comentar sobre mis elecciones, y yo voy a seguir ese camino acá.

En cuanto a la pregunta sobre un posible juicio de los agentes norteamericanos, entendemos la posición mexicana en este sentido. Yo creo que en lo posible debemos poner atrás ese asunto de Casablanca porque se ha convertido un poco, no totalmente, en un estorbo, en un obstáculo al enfoque más importante: debemos los dos países enfocar nuestros esfuerzos contra los narcotraficantes, las personas que están vendiendo veneno a nuestros niños, que están intentando corromper a nuestros funcionarios públicos en los dos países, las personas que están matando no solamente unos a otros sino a ciudadanos de este país y de mi país. Este debe ser el enfoque de nuestros esfuerzos, no debemos pasar tanto tiempo hablando de un agente acá, otro agente allá, que solamente estaban intentando hacer su trabajo contra los malhechores que están amenazando a todos nosotros.

La última pregunta porque creo que ya viene otro embajador.

PREGUNTA: El historiador y estudioso de las relaciones estadounidenses-mexicanas, Lorenzo Meyer, ha considerado que el nuevo embajador de los Estados Unidos en México, para ser respetuoso de su comportamiento aquí en relación con México, deberá abstenerse de involucrarse en el proceso sucesorio aquí en México. Externa su preocupación, dice él, porque anteriormente ha ocurrido lo contrario, ¿qué puede comentarnos?

EMBAJADOR DAVIDOW: Como les dije antes dando respuesta a otra pregunta, yo creo que, ¿el historiador estaba hablando de las elecciones específicas? Pues yo creo que las elecciones, los comicios mexicanos, son asuntos mexicanos, y ustedes no van a verme involucrándome en el proceso político de México. Obviamente como diplomático voy a mantener, voy a intentar mantener relaciones buenas con todos los partidos políticos, con las fuerzas políticas, con personas bien conocidas en el mundo político, pero esto no es una intervención, es la labor de los diplomáticos. Pero las elecciones mexicanas, el proceso político mexicano es asunto mexicano.

Muchas gracias a todos.

* * * * *